Esto se debe a que el italiano estuvo suspendido durante tres meses el año pasado por dar positivo en un control anti doping, por lo que no pudo disputar los Masters 1000 de Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid, por lo que podría sumar una considerable cantidad de puntos.
A esto hay que sumar un factor que podría ser clave: la ruptura entre Alcaraz y su entrenador Juan Carlos Ferrero, quien fue fundamental en su rápido ascenso.
Si bien ambos se despidieron con emotivos mensajes en las redes sociales, en los últimos días Ferrero dio una entrevista en la que confesó que el principal problema fue con el entorno de Alcaraz.
El inicio de temporada será muy importante para observar cómo afronta Alcaraz la ausencia de Ferrero, lo cual será todo una incógnita hasta que el español vuelva a competir de manera oficial.
Pese a las complicaciones que tendrá Alcaraz para mantener el número 1 del mundo en la primera parte del año, todo apunta a que el 2026 volverá a contar con el dominio del español y el italiano, quienes tienen pensado quedarse con todos los trofeos que se les presenten al menos en el corto plazo.