Según la planificación del cuerpo técnico de River, su rendimiento en los primeros entrenamientos lo posiciona con chances concretas de integrar el equipo titular en el compromiso inicial ante el Calamar en el Monumental, ocupando la banda izquierda en un 4-3-3, junto a Facundo Colidio e Ian Subiabre.
Estos días resultaron especialmente agitados para el oriundo de Curuzú Cuatiá, quien abandonó de forma abrupta la pretemporada de Racing en Paraguay. Posteriormente, compartió en Instagram un descargo dirigido a la dirigencia, primero encabezada por Víctor Blanco y actualmente por Diego Milito. En su publicación, Salas relató su versión del proceso, aludiendo a promesas sin cumplir y justificó su determinación de emigrar por una cuestión de “dignidad” luego de sus etapas exitosas en el club, donde contribuyó a los títulos de la Copa Sudamericana y la Recopa.
“Cuando River me llamó (y a Racing también), días antes de viajar a Paraguay, todavía no me habían mejorado el contrato. Recién ahí se dieron cuenta de que yo ‘existía’ y de que se les iba a complicar a ellos y me ofrecieron el nuevo contrato cuando ya había interés de River”, comentó el atacante en el duro comunicado que publicó en sus redes sociales.
“Sé que el hincha no tiene la culpa pero la dirigencia me hizo padecer todo este tiempo. Seguramente cometí muchos errores y pido perdón, pero no fui el único responsable en esta historia. Gracias a todos los hinchas que me bancaron en las buenas y en las malas. Gracias a Gustavo Costas y su CT. Gracias compañeros y trabajadores del club”, concluyó.