Cherquis Bialo y el final de una era en el periodismo deportivo argentino
Nació en Montevideo, pero desarrolló su carrera en Argentina. Fue casi una década director de El Gráfico, medio en el que trabajó durante buena parte de su trayectoria. También se desempeñó en la radio, en la televisión y en la AFA.
El periodismo deportivo argentino atraviesa una de esas pérdidas que marcan época. Este viernes falleció a los 85 años Ernesto Cherquis Bialo, una figura central en la construcción del relato deportivo nacional y uno de los nombres más respetados dentro de las redacciones.
Su muerte se produjo en la Clínica Santa Catalina, en el barrio porteño de Belgrano, tras atravesar complicaciones de salud derivadas de una enfermedad que lo había afectado en el último tiempo. Su estado se había deteriorado en los primeros meses de 2026, luego de una internación previa por neumonía.
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Con su partida, se va mucho más que un periodista. Se apaga una manera de entender el oficio, donde la palabra tenía peso propio y el análisis estaba por encima del ruido. Cherquis Bialo fue un narrador de historias, un observador agudo que eligió contar lo que había detrás de cada hazaña, más allá del resultado.
Su trayectoria lo vinculó con algunos de los momentos más icónicos del deporte argentino. Supo escribir sobre figuras como Diego Armando Maradona, Carlos Monzón y Oscar Bonavena, construyendo relatos que trascendieron lo deportivo para meterse en lo humano.
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En su carrera, también tuvo un rol clave dentro de la Asociación del Fútbol Argentino, donde se desempeñó como director de Medios y Comunicación durante la gestión de Julio Humberto Grondona. Esa etapa marcó su vínculo con el poder dentro del fútbol, en una función que lo llevó a “cruzar de vereda”, como él mismo definía.
Antes de eso, su nombre quedó ligado para siempre a la histórica revista El Gráfico, donde comenzó como pasante y llegó a ocupar la dirección. Desde allí construyó gran parte de su legado, con crónicas que hoy son consideradas piezas fundamentales del periodismo deportivo.
Embed - El periodismo deportivo despide a una de sus mentes más brillantes: Ernesto Cherquis Bialo
Además, fue autor de libros emblemáticos como Yo soy el Diego de la gente y biografías que profundizaron en la vida de grandes ídolos. Su estilo combinaba precisión, sensibilidad y una mirada crítica que lo distinguía del resto.
En los últimos años, también fue una voz incómoda para el propio periodismo. Cuestionó la pérdida de calidad en los debates televisivos y la transformación del oficio hacia formatos más cercanos al espectáculo que al análisis. Su mirada, lejos de la nostalgia vacía, apuntaba a recuperar el valor del contenido.
La noticia de su fallecimiento generó una inmediata reacción en el ambiente. Periodistas, relatores y figuras del deporte lo despidieron con mensajes que coincidieron en un mismo concepto: fue un maestro. No solo por lo que escribió, sino por lo que enseñó.
Su legado queda en cada texto, en cada historia bien contada y en cada periodista que aprendió a mirar más allá del resultado. Con su partida, el periodismo argentino pierde una de sus voces más lúcidas, pero su forma de contar seguirá marcando el camino.