El equipo de Alfaro volvió a mostrar la identidad que lo llevó hasta esta instancia: orden defensivo, sacrificio colectivo y máxima eficacia en los momentos clave.
Aunque Alemania monopolizó la posesión durante buena parte del encuentro, Paraguay nunca perdió la estructura y golpeó antes del descanso. A los 41 minutos, Julio Enciso apareció en el área para conectar de cabeza un centro de Matías Galarza Fonda y poner el 1-0, resultado con el que se fueron al entretiempo.
En el complemento, el ingreso de Jamal Musiala cambió la dinámica del conjunto alemán y el empate llegó a los 53 minutos, cuando Kai Havertz anticipó de cabeza un centro de Florian Wirtz. Desde ese momento comenzó el asedio europeo. Alemania adelantó sus líneas, generó varias situaciones claras y obligó a Paraguay a defender muy cerca de su arco.
Allí emergieron dos figuras determinantes: Gustavo Gómez, líder absoluto de la defensa, y Orlando Gill, que respondió cada vez que fue exigido para sostener con vida a su equipo. El partido se extendió al tiempo suplementario, donde Alfaro reforzó la defensa con el ingreso de Gustavo Velázquez para resistir los ataques rivales.
Alemania encontró el 2-1 a los 101 minutos, cuando parecía haber quebrado definitivamente la resistencia paraguaya. Sin embargo, lejos de resignarse, la Albirroja reaccionó, encontró el empate en el tramo final del alargue y llevó la definición a los penales, donde terminó construyendo la hazaña.
La tanda comenzó con un mensaje contundente. Orlando Gill le atajó el primer penal a Kai Havertz, dándole una ventaja inmediata a Paraguay.
Después convirtieron Mauricio, Gustavo Gómez y Matías Galarza Fonda, aunque la serie volvió a equilibrarse por el remate desviado de Antonio Sanabria y la atajada de Manuel Neuer sobre Fabián Balbuena.
Cuando la presión era máxima, Gill volvió a responder. El arquero paraguayo le contuvo el disparo a Nick Woltemade, dejando la clasificación servida. José Canale asumió la responsabilidad del penal decisivo y definió con enorme serenidad para poner el 4-3.
La eliminación alemana quedó confirmada segundos más tarde, cuando Jonathan Tah remató por encima del travesaño y desató el festejo paraguayo.
La victoria de Paraguay modifica por completo el panorama del Mundial 2026. No solo dejó en el camino a una potencia histórica y cuatro veces campeona del mundo, sino que además abrió un sector del cuadro que parecía tener a Alemania como uno de los principales candidatos a llegar lejos.
Para Gustavo Alfaro representa otro capítulo destacado en su carrera como entrenador. Con un plantel sin grandes figuras internacionales, construyó un equipo competitivo, sólido y convencido de su idea, capaz de eliminar a uno de los gigantes del fútbol mundial.
Paraguay ya no es únicamente una de las revelaciones del torneo. Después de esta noche, se transformó en el equipo que firmó el mayor batacazo del Mundial 2026.