Ahí apareció una vez más Emiliano "Dibu" Martínez. El arquero argentino respondió con seguridad cada vez que fue exigido y controló dos remates peligrosos de Lamine Yamal y Mikel Oyarzabal, sosteniendo el cero en el arco albiceleste.
Argentina, en cambio, apostó por un partido de paciencia. El conjunto de Lionel Scaloni intentó aprovechar cada recuperación para salir rápido con Lionel Messi y Julián Álvarez, aunque le costó encontrar continuidad en ataque.
La ocasión más clara llegó en el arranque del encuentro. Messi recuperó una pelota cerca de la mitad de la cancha y quedó mano a mano con Unai Simón, pero el arquero español respondió con rapidez para evitar la apertura del marcador.
Con el correr de los minutos, España volvió a hacerse dueña del balón y obligó a Argentina a un importante desgaste físico, aunque sin generar un verdadero asedio sobre el área defendida por Dibu Martínez.
Cuando el primer tiempo entraba en su tramo final, llegó el golpe menos esperado para la Selección. A los 41 minutos, Lisandro Martínez recibió una tarjeta amarilla tras cortar un avance español. Poco después comenzó a evidenciar molestias físicas y no pudo continuar en el partido.
Con visibles gestos de dolor, el defensor abandonó la cancha a los 43 minutos y fue reemplazado por Nicolás Otamendi, en una modificación obligada que altera la estructura defensiva de Argentina para el complemento.
La salida del zaguero del Manchester United representa una preocupación para Scaloni, ya que Lisandro había sido uno de los jugadores más sólidos del equipo durante todo el Mundial.
Todo por definirse
El empate sin goles deja una final completamente abierta. España mostró mayor control del juego y de la posesión, mientras que Argentina volvió a exhibir una de las principales virtudes del ciclo Scaloni: la capacidad para resistir, competir y mantenerse con vida incluso en los momentos más complicados.
Quedan 45 minutos para definir al campeón del mundo. Si la igualdad se mantiene, la final se extenderá al alargue y, de ser necesario, a la definición por penales.