Según precisaron desde La Opinión de Murcia, los vecinos de la zona habían advertido en numerosas ocasiones que se trata de un “tramo peligroso” porque “no está señalizado ni regulado mediante un semáforo”.
Asimismo, indicaron que la única manera de saber si el tren se está acercando es con el sonido del recorrido sobre las vías.
Desde los servicios de emergencia locales indicaron que el número exacto de heridos todavía no fue determinado, aunque todos tendrían lesiones leves. “El tren no ha volcado ni descarrilado”, aseguró a Reuters un portavoz oficial.
De igual manera, por el momento el Centro de Coordinación de Emergencias elevó a seis los heridos: dos jóvenes de 18 años, un hombre de 26, otro de 50 y dos mujeres de 62 y 74 años. Todos fueron trasladados a los hospitales Santa Lucía y Santa María del Rosell, en Cartagena.
A causa del choque, se activó un amplio operativo de emergencia. Al lugar acudieron dotaciones de bomberos del Ayuntamiento de Cartagena, ambulancias del servicio sanitario 061, efectivos de la Guardia Civil y personal de Protección Civil, quienes asistieron a las víctimas y aseguraron la zona. Debido al impacto, se rompieron varios vidrios del tren y uno de los laterales de la formación resultó dañado.
El domingo ocurrió la tragedia ferroviaria de Adamuz, Córdoba, donde murieron 43 personas. Una cifra de muertos que asciende y que se mantiene abierta mientras los servicios de emergencia continúan trabajando en la zona.
Dos días después sucedió el choque en Rodalies, de la línea R4, que descarriló en Gelida (Barcelona) a última hora del martes luego del desplome de un muro de contención sobre la vía, causando la muerte de una persona y dejando cinco heridos graves. El suceso se produjo poco antes de las 21, cuando el tren circulaba en dirección a Barcelona entre Sant Sadurní y Gelida.