En la región de Moscú, dos personas murieron y otras resultaron heridas, según informó el gobernador Andrei Vorobiov.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que la ofensiva incluyó drones y misiles de fabricación nacional y que los objetivos estuvieron vinculados con instalaciones petroleras y logísticas.
Desde Kiev sostienen que los ataques contra infraestructura energética buscan afectar los recursos que sostienen el esfuerzo bélico ruso. Ucrania no realizó hasta el momento una confirmación oficial detallada sobre la operación.
El ataque coincidió con la tercera y última jornada de las elecciones parlamentarias rusas, desarrolladas entre el 18 y el 20 de septiembre. Moscú acusó a Kiev de intentar afectar el proceso electoral, aunque Sobianin aseguró que el objetivo no fue alcanzado.
Los comicios también se realizaron en territorios ucranianos ocupados por Rusia, una medida que Kiev considera ilegal.