"Yo te explico: los productores no nacen, se hacen. Entonces hay que darle tiempo a estos muchachos para que dentro de cinco años, un tiempo, van a ser buena gente y van a saber tratar a los artistas. Pero están haciendo un éxito impresionante y les deseo que sigan haciéndolo, pero eso no quiere decir que sean buenos productores", detalló la actriz visiblemente consternada."Esta vez me sentí como nunca de mal. Me echan como un perro de un trabajo. Y no es contra Tinelli. Me echaron porque no contratan gente enferma de pánico. No tengo pánico, fue un pico de estrés", agregó.Respecto de su polémica relación con la novia de su hijo, Barbie Vélez, Carmen aseguró: "Es la mujer de mi hijo, a la que respeto, admiro y no te puedo decir que quiero. La quiero a través de mi hijo pero no tuve oportunidad de tenerla cerca, lamentablemente. Vivimos a media cuadra. No quiero que suene a reproche porque a mi hijo le molesta sobremanera, pero ellos trabajan, vivimos a media cuadra y van a comer con Santiago porque ella lo ama", contó a modo de terapia.Al ser consultada sobre que Barbie no la quiere, ella contestó. "Está bien porque uno no puede exigir que la quieran. Si no me quiere está perfecto. Y si cree que tengo que arreglar algo con Nazarena, ¡nada! Nunca hable mal de Nazarena", concluyó.