El delincuente le arrebata la cartera a una persona. Aparece un tercero que ve la escena. Este último persigue al maleante y lo atrapa. Se lo entrega a la policía. El ladrón se pone a disposición del fiscal que en un término de uno o dos días hábiles, le pide audiencia al juez. Se realiza la presentación de la causa y la finalización. El fiscal presenta pruebas, autor, testigos y víctima ante el juez. El imputado declara y su defensa “negocia” la condena. Podría ser una “probation” en el caso de no presentar antecedentes.El segundo camino que puede tomar la causa es: la misma situación anteriormente advertida con la diferencia de que el testigo no captura al sujeto correcto o no está seguro de haberlo hecho. En este caso, la acusación se produce de la misma forma pero con la búsqueda de mayor evidencia y un plazo para argumentar (tanto la defensa como la fiscalía) al respecto de siete días. En este tiempo habrá que comprobar que el autor del hecho es culpable.