“Esperamos el informe completo de Bomberos. Con todo, podremos profundizar la causa que generó el incendio”, explicó el fiscal.
En caso de confirmarse que el fuego se inició por un desperfecto del artefacto o por una eventual negligencia de alguno de los integrantes del matrimonio, el funcionario explicó que podría aplicarse el concepto de “pena natural”, debido al vínculo familiar entre las personas involucradas y al fallecimiento ocurrido como consecuencia del hecho.
“Si es pena natural, la causa en lo penal se cerraría”, sostuvo Grassi. Por el momento, la investigación no encontró elementos que indiquen la participación de terceros. Tampoco se detectaron heridas en Castillo que hagan presumir una agresión.
Mientras avanza la investigación, la situación de Miriam Irrazabal, esposa de Castillo, continúa siendo delicada. La mujer sufrió graves quemaduras y complicaciones en las vías respiratorias. Además, presenta otras dificultades de salud que complican su recuperación.
“Esperamos un milagro y que la señora se pueda recuperar. Está grave”, señaló Grassi al referirse a su estado.
El incendio
El fuego se produjo durante la noche del 23 de agosto en una vivienda del barrio Bicentenario, en Angaco. Cuando llegaron los efectivos, encontraron a Castillo gravemente herido. El hombre utilizaba una silla de ruedas, pero alcanzó a advertir que su esposa permanecía dentro de la vivienda.
Irrazabal se encontraba postrada en una cama y no podía salir por sus propios medios. Bomberos, policías y personal médico trabajaron en el lugar para asistir a ambos y posteriormente trasladarlos al Hospital Marcial Quiroga.
Castillo permaneció internado hasta que murió el 30 de agosto como consecuencia de las lesiones sufridas. Ahora, el informe de Bomberos será determinante para establecer el origen del incendio y definir si existen responsabilidades penales o si, como anticipó el fiscal, la causa puede quedar cerrada.