Uno de los puntos centrales de la propuesta es la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, un organismo que reuniría al presidente de la Nación junto con representantes del Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Defensa, la Cancillería, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y el Estado Mayor Conjunto, entre otros organismos estratégicos.
La iniciativa toma como referencia parte del modelo implementado en Estados Unidos a partir de 1947, cuando ese país creó el Consejo de Seguridad Nacional y la Agencia Central de Inteligencia (CIA), con el objetivo de coordinar las políticas vinculadas a la seguridad nacional.
Según el Gobierno, la intención es evitar la superposición de funciones entre organismos que actualmente intervienen sobre las mismas problemáticas y mejorar la planificación conjunta frente a amenazas complejas.
Continuidad de las reformas impulsadas por Milei
El proyecto se suma a una serie de modificaciones que el Ejecutivo viene implementando desde el inicio de la gestión. Entre ellas figuran la Ley Antimafia, los cambios en materia de reincidencia y reiterancia, las reformas en los estatutos de las fuerzas federales y distintas medidas vinculadas con la ciberseguridad y la defensa nacional.
En los últimos meses también fueron modificadas mediante decretos las estructuras de la Policía Federal, la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario Federal, incorporando nuevas funciones, cambios en la organización interna y mayores herramientas operativas.
La nueva ley buscaría darle un marco normativo integral a esas transformaciones y consolidarlas dentro de una política de seguridad nacional de largo plazo.
El alineamiento con Estados Unidos
La reforma también se enmarca en el acercamiento del Gobierno argentino a Estados Unidos en materia de seguridad. En ese contexto, la administración de Milei impulsó la adhesión al denominado Escudo de las Américas, un esquema de cooperación regional orientado al combate contra el narcotráfico, el crimen organizado y otras amenazas transnacionales.
Además, el Ejecutivo prevé incorporar nuevas herramientas para fortalecer la ciberseguridad, reforzar el control del espacio aéreo frente a vuelos ilegales vinculados al narcotráfico y revisar el funcionamiento del sistema de inteligencia, con cambios en la coordinación entre la SIDE, la inteligencia criminal y la inteligencia militar.
Con este paquete legislativo, el oficialismo busca consolidar una de las principales reformas institucionales en materia de seguridad desde el inicio de la gestión presidencial.