La guerra golpea a la infancia: 2.100 niños víctimas en dos semanas
UNICEF advirtió que más de 2.100 niños murieron o resultaron heridos en Medio Oriente. La escalada del conflicto agrava una crisis humanitaria ya crítica.
La escalada militar en Medio Oriente dejó un saldo alarmante en la población más vulnerable: más de 2.100 niños murieron o resultaron heridos en apenas semanas, según datos difundidos por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
El subdirector ejecutivo del organismo, Ted Chaiban, advirtió que el impacto es devastador y podría agravarse aún más si el conflicto se intensifica. “Los niños de toda la región están pagando un precio devastador”, afirmó desde la sede de la ONU en Nueva York, y alertó que una escalada prolongada “sería catastrófica para millones más”.
De acuerdo con los datos oficiales, entre las víctimas se registran 206 menores afectados en Irán, 118 en Líbano, cuatro en Israel y uno en Kuwait. En promedio, desde el inicio de la ofensiva, cerca de 87 niños mueren o resultan heridos cada día.
El conflicto también provocó un desplazamiento masivo de población. En Irán, se estima que hay 3,2 millones de personas desplazadas, entre ellas unos 864.000 niños. En Líbano, la cifra supera el millón de personas, con alrededor de 370.000 menores, muchos de los cuales se refugian en edificios públicos ante la falta de alternativas.
La situación se agrava por la destrucción de infraestructura esencial. Escuelas, hospitales y viviendas han sido dañados o destruidos, mientras que los sistemas de salud, ya debilitados, muestran signos de colapso. Además, la interrupción de suministros complica el acceso a medicamentos y servicios básicos.
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UNICEF también alertó que antes de esta escalada ya había cerca de 44,8 millones de niños viviendo en zonas afectadas por conflictos en la región, lo que agrava aún más el escenario actual.
En ese contexto, el secretario general de la ONU, António Guterres, reiteró el llamado a un cese inmediato de las hostilidades y a una desescalada real. Desde UNICEF insistieron en la necesidad de proteger a la población civil y remarcaron un principio clave: “Las escuelas no son objetivos. Los hospitales no son objetivos. Los niños no son objetivos”.
Pese a los esfuerzos de asistencia humanitaria, el organismo advirtió que enfrenta un déficit de financiamiento del 86%, lo que limita la capacidad de respuesta ante una crisis que continúa profundizándose.