La economista búlgara fue todavía más contundente al referirse al populismo. Después de escuchar una intervención de Kast sobre los efectos de ese fenómeno político, lanzó una frase que marcó el tono de su exposición: “Hay que cortarle la cabeza al populismo”.
El elogio llega mientras el Gobierno espera otro desembolso del Fondo
Las declaraciones de Georgieva se conocieron pocos días después de que el equipo técnico del FMI aprobara la tercera revisión del programa vigente con la Argentina. Si el directorio del organismo confirma esa evaluación, algo previsto para comienzos de diciembre, el país recibirá un desembolso cercano a los USD 900 millones.
Los fondos serán destinados a cumplir compromisos financieros con el propio organismo, en un contexto en el que el Gobierno busca sostener el equilibrio fiscal y consolidar la estabilidad macroeconómica.
El respaldo de la directora gerente representa una señal política favorable para la administración de Milei, aunque el reconocimiento del Fondo no elimina los desafíos que enfrenta la economía argentina ni las condiciones asociadas al programa.
Georgieva alertó por la deuda mundial y apuntó contra el déficit de Estados Unidos
Más allá de la situación argentina, la titular del FMI dedicó buena parte de su intervención a advertir sobre el deterioro de las cuentas públicas a escala global. Según planteó, la deuda de los gobiernos se aproxima al equivalente del 100% del producto bruto interno mundial.
Georgieva sostuvo que las crisis suelen empujar a los Estados a aumentar el gasto y el endeudamiento, pero que muchos no aprovechan las etapas de recuperación para reconstruir sus reservas fiscales. “Subimos, y subimos, y subimos, y puedo decirles que esta no es una escalera al cielo”, ironizó.
La funcionaria señaló a Estados Unidos como una de las economías avanzadas con mayores desequilibrios presupuestarios. En ese sentido, mencionó una deuda cercana a los USD 40 billones y un déficit fiscal equivalente al 6% del PBI.
También cuestionó la idea de que el crecimiento económico pueda resolver por sí solo los problemas de endeudamiento. “No creo mucho que el crecimiento pueda sacarnos por sí solo del agujero de la deuda. También requeriría disciplina fiscal, y cuanto antes se tomen medidas, mejor”, sostuvo.
A su entender, la persistencia de la inflación y las tasas de interés elevadas encarece el financiamiento de los gobiernos y aumenta la presión sobre empresas y hogares. A eso se suma la volatilidad de los precios de la energía y los alimentos, que puede mantener altos los rendimientos de la deuda.
La inteligencia artificial amenaza con sacudir el empleo y las finanzas
Georgieva también puso el foco en los riesgos económicos asociados con el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial. La titular del FMI describió un escenario de creciente competencia tecnológica y señaló a Estados Unidos, China e India como los principales actores en la cadena de valor de esta industria.
En contraste, advirtió que Europa todavía no logró consolidarse como un productor relevante. También destacó el peso de la disponibilidad energética: los países con capacidad para abastecer la demanda tecnológica cuentan con una ventaja estratégica, mientras que aquellos que carecen de recursos suficientes pueden quedar rezagados.
La funcionaria alertó, además, sobre el volumen de inversiones que concentra la inteligencia artificial y el riesgo de que las expectativas del mercado no se correspondan con los resultados reales. “Las nuevas tecnologías tienden a ser sobreestimadas en lo que pueden hacer a corto plazo, subestimadas en lo que pueden hacer a largo plazo”, explicó.
Entre los puntos de preocupación mencionó los proyectos financiados con deuda de largo plazo y los mecanismos de inversión circular entre compañías. Si las proyecciones de crecimiento no se cumplen, ese esquema podría trasladar tensiones al sistema financiero.
En materia laboral, estimó que la inteligencia artificial afectará al 40% de los empleos a nivel mundial en un horizonte de entre tres y cinco años. En las economías avanzadas, la proporción podría llegar al 60%.
Georgieva aclaró que estar afectado por esta tecnología no significa necesariamente perder el puesto de trabajo. Algunos empleos podrían ganar productividad y mejores salarios, mientras que otros cambiarán sus funciones y exigirán nuevas habilidades. Su pronóstico es que el impacto neto sobre el empleo será levemente positivo, aunque con una transformación profunda de las tareas y los perfiles laborales.
El FMI proyecta un crecimiento global del 3,1%
Pese a las tensiones geopolíticas, financieras y tecnológicas, Georgieva destacó la capacidad de resistencia que mostró la economía mundial frente a los últimos shocks. El organismo proyecta una expansión global del 3,1%.
La titular del Fondo atribuyó ese desempeño a la mayor participación del sector privado, la fortaleza institucional de varios mercados emergentes y el impulso de las nuevas tecnologías.
La mirada de Georgieva contrastó con las advertencias que formuló sobre el endeudamiento: la economía mundial mantiene capacidad de crecimiento, pero necesita políticas fiscales más responsables para evitar que los desequilibrios acumulados terminen condicionando su desarrollo.
Ana Botín pidió acelerar las inversiones en Europa
La presidenta de Santander, Ana Botín, abrió la conferencia con un diagnóstico crítico sobre el desempeño económico europeo. Advirtió que el bajo crecimiento no puede convertirse en una condición permanente para el continente, porque limita su capacidad para financiar políticas sociales, seguridad y transición energética.
“Lo que debemos evitar es que este bajo crecimiento se consolide, porque sin un mayor crecimiento no hay seguridad”, afirmó.
Botín sostuvo que Europa representa el 20% del PBI mundial, pero que una parte significativa de la desaceleración global está vinculada con el freno de su economía. Frente a ese escenario, planteó la necesidad de acelerar inversiones en inteligencia artificial, centros de datos, energía, redes eléctricas, defensa y vivienda.
La banquera también reclamó una mayor integración del sistema financiero europeo y avances hacia un mercado bancario único y una Unión de Mercados de Capitales. Según sostuvo, los bancos son una pieza central para movilizar el financiamiento privado que necesita el continente.
Aunque pidió revisar los mecanismos de supervisión, rechazó que la solución pase por eliminar regulaciones. “Estamos diciendo que una regulación y supervisión inteligentes, no una desregulación, sino una recalibración y un marco simple, no más débil”, explicó.
La conferencia también contó con la participación del presidente chileno José Antonio Kast, quien defendió las reformas económicas de su gobierno y presentó a Chile como un destino confiable para las inversiones. “El populismo genera más pobreza; la responsabilidad, riqueza”, afirmó.