En el top de sándwiches nacionales se encuentran cuatro preparaciones autóctonas o adaptadas deliciosas, de acuerdo con ese ranking internacional.
En el primer lugar destaca el sándwich de lomo, más conocido localmente como "lomito". Está en el 11° puesto a nivel mundial, con entre 4.3 y 4.4 estrellas.
Se trata de una versión extrema y abundante con finas lonchas de lomo de carne vacuna, a menudo acompañado de jamón, queso, huevo, lechuga, tomate y salsas.
La segunda posición es para el inigualable choripán o simplemente "chori", que en el listado global se posiciona 23°, con 4.3 estrellas. Es considerado la máxima expresión de la comida callejera argentina, infaltable en cualquier asado y parte infalible de todo festejo familiar, ritual deportivo o encuentro entre amigos.
Los principales aderezos para darle el toque de sabor extra son el chimichurri o la salsa criolla.
Tercero, pero no por eso menos sabroso, está el "sánguche de milanesa", que si bien se encuentra como 30° en el mundo, es uno de los más elegidos por los argentinos. Con formatos propios en cada rincón del país, en todos los casos incluye pan y milanesa -generalmente de carne vacuna- acompañada de lechuga y tomate.
No suele faltar la mayonesa y también puede tener agregados como huevo frito, mostaza, cebolla y/o morrón.
En cuarta ubicación se encuentra el sándwich de bondiola, "bondiolita" o "bondipán", en el 35° estamento en el mundo, también con 4.3 estrellas.
Este primo hermano del choripán, cambia justamente el chorizo por algún jugoso corte de bondiola de cerdo asado o a la parrilla. En las versiones más sofisticadas, aparece el formato desmechado, con cebollas caramelizadas y queso derretido, furor sobre todo entre los más jóvenes.