Como en la ida, el equipo de Eduardo Domínguez se impuso por la mínima diferencia, el dueño de casa fue el que tomó las iniciativas en la revancha. Sin embargo, antes de llegar al primer cuarto de hora el Globo creó la ocasión más clara para abrir el marcador. Un pase entrelíneas dePatricio Toranzo, una descarga de Ramón Ábila y una definición desviada de Daniel Montenegro pusieron en jaque a la zona defendida por Martín Campaña. Si el Rolfi hubiese terminado la jugada con mayor precisión, los porteños hubieran festejado el tanto de la tranquilidad.Además, las incursiones ofensivas de Cristian Espinoza y la potencia de Wanchope volvieron a despertar suspiros. Tanto el juvenil con pasado en el Sub-20, como el delantero cordobés, desordenaron a una defensa que mostraba algunas desinteligencias. El tiro del ex Instituto al travesaño fue el ejemplo más claro de la superioridad quemera.