Michael ONeill había dicho en la previa que esperaba un "partido británico a la antigua" y el veterano seleccionador norirlandés no se equivocó.Gales cedió la iniciativa de inicio e Irlanda del Norte estuvo carca de aprovecharlo. Tras un cambio de orientación de derecha a izquierda, Stuart Dallas conectó un fuerte disparo con la zurda que obligó a Wayne Hennessey a desviarla a córner (10).Pero Irlanda del Norte demostró por qué fue el equipo con menor posesión de balón de toda la primera fase: su dificultad para dar más de tres pases seguidos. Los galeses se hicieron con el balón y empezaron a llegar con algo de peligro al arco defendido por Michael McGovern.En una cabalgada de Gareth Bale, su centro no lo remató de tacón por poco Aaron Ramsey (12), que poco después marcó un gol que fue anulado por fuera de juego, después de rematar en boca de gol una dejada de cabeza de Sam Vokes (19).En el 22 respondió Irlanda del Norte con un chute desde la frontal del área de Jamie Ward, que el portero galés volvió a despejar a córner.A partir de ese momento el partido se convirtió en un duelo de pelotazos de un lado a otro, sin ningún control y el único peligro por parte de los dos equipos llegaban en centros en los que los defensas siempre se imponían a los delanteros.