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Santiago del Moro salió al cruce por las críticas que lo apuntan

El conductor del reality más exitoso explicó cómo reacciona frente a los comentarios negativos que escucha sobre su programa.

Gran Hermano 2022 está logrando niveles de audiencia impensados para los tiempos que corren, superando tanto en las galas como en los debates los 20 puntos de rating. Y, como era de esperar, con el éxito llegaron las críticas a las que Santiago del Moro, conductor del ciclo de Telefe, decidió salir a responder en una extensa entrevista que le brindó a Alejandro Castello para LAM.

“Estoy sorprendido con la repercusión del programa, pero feliz. Laburando mucho y disfrutando lo que pasa. Soñé toda mi vida con hacer este programa. Lo empecé a estudiar cuando competía contra el programa haciendo el Soñando por bailar. Quería saber cómo es el formato y el padre de todos los reality. Soy fanático del formato y, cuando me propusieron hacerlo el año pasado, me encantó”, comenzó diciendo el conductor.

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Y continuó: “El canal lo que buscaba era que seamos lo más tranquilos posible nosotros desde el afuera, para que la casa esté contenida. Creo que Telefe le tenía mucho respeto al formato por lo fuerte que había sido en su momento. Pero había mucha incógnita. Nadie sabía cómo le iba a ir. Veníamos de estar encerrados durante la pandemia y no sabíamos si la gente se lo iba a bancar de nuevo”.

Enseguida, del Moro hizo referencia a la repercusión del ciclo. “Yo le tenía fe pero nunca esperé tanto quilombo en tan poco tiempo. Trato de ponerme en el lugar de los participantes. Muchos esperan que ellos den mensajes, digan cosas inteligentes o eduquen. Pero ellos están ahí porque quieren ser famosos, ganar el premio o vivir la experiencia. Pero no son ni más ni menos que personas como cualquier otro”, señaló.

Y explicó en relación a la conducta de los hermanitos: “Es un programa de televisión y a ellos no les van a dar ningún ministerio para que gobiernen. A diferencia de otro reality es que acá el aislamiento es total. Salvo cuando les gritan algo desde el afuera, pero ni siquiera saben si es cierto o no lo que les gritan. Las cámaras están activas las 24 horas y ellos hacen lo que pueden”.

“Hay dos cosas que me llaman la atención que todavía no han pasado. Uno es que la grieta política no se ha metido todavía. Dentro de la convivencia muchos piensan diferente pero pueden convivir y eso está bueno. Otra cosa es que muchos no han mostrado es su verdadera personalidad. Juan, por ejemplo, aparece afuera como un tipo que tuvo una vida muy complicada, muy difícil, muy sensible. Y eso no lo mostró en la casa. No entiendo por qué van a hacer esa estrategia berreta que no les sale, en lugar de mostrarse lo más natural posible. La gente no premia tanto la estrategia sino la esencia”, agregó.

Luego comentó: “Obvio que hay un momento que tenés que jugar, porque sino no llegás. Los que entraron desesperados haciendo estrategia mirá cómo les fue. Hay algo que nosotros no sabemos que es lo que te saca la casa de Gran hermano. El encierro, la convivencia con gente que no conocés, para algunos puede ser fácil y para otros re cho... Todo el tiempo me pregunto cómo me iría a mí adentro de la casa”.

Y, en referencia al choque entre Alfa y La Tora del que toda la televisión está hablando, analizó: “Son temas que van surgiendo y están bueno que se discutan. Ella tiene una historia de vida muy difícil, atravesada por temas de acoso y abuso, y creo que sobredimensionó algo. Todo tomó una magnitud de algo que no había sucedido, o por ahí no era como ella lo planteaba. Pero repito esto de que la casa a cada uno le pega diferente”.

Finalmente, Santiago respondió a las críticas. “Todo lo que pasa afuera me parece bienvenido y trato de no colgarme, porque para hacer un programa que mida lo que mide Gran Hermano necesitás de todo esto también. No me lo tomo personal. Disfruto... pensá que tengo tres hijitas, una bebé, la radio, la tele y trato de disfrutar. Si me cuelgo en todo lo que pasa en un programa tan gigante... aparte yo soy uno más del engranaje del programa. El programa no soy yo ni el rating es por mí. Circunstancialmente, me toca hacer el programa. Lo disfruto y me encanta que nos vaya bien. Soy parte de una maquinaria muy grande, me hago cargo de mi parte, me cago de risa y vamos para adelante”, dijo.

Y remarcó, haciendo referencia también a El Club del Moro, programa que conduce en La 100: “Cualquiera puede tener una opinión mía, pero trabajé mucho en mi vida para que no me importe la mirada del otro. Tengo un programa número uno en la radio y número uno en la tele. Disfruto de eso y el resto no me llega, no me importa. Me da lo mismo lo que digan. No es algo que me modifique ni que pueda hacer nada con con eso. Se cumplió un mes que estamos al aire y siento que llevamos 15 años y todavía falta un montón. Al tercer día habló hasta el Presidente del programa. Eso es Gran Hermano, un programa de televisión que tiene un principio y un fin. Ahora estamos pensando dónde será la final”.