El hallazgo de un joven que se ahorcó en una humilde zona del barrio de Villa Elvira mantiene a todos los vecinos en alerta. La dramática historia se trata que cuatro amigos de toda la vida se quitaron la vida en menos de un año y de la misma manera. Desde las entrañas de ese barrio aseguran que todos eran jóvenes con problemas familiares, que sufrieron violencia física y se sentían desesperanzados. La muerte de Gustavo, Cristian, Leandro y Owen conmocionó a toda la ciudad y encendió la alarma: no se sabe por qué lo hicieron, pero sus vecinos salieron a contar el grado de vulnerabilidad absoluta con el que se criaron.
"Acá los pibes están muy expuestos. La mayoría no estudia ni trabaja; están todo el día en la calle, en un contexto muy vulnerable". Así, Sergio Zapata, un pastor de una iglesia evangélica que hace 22 años está ubicada en Villa Elvira, describió el escenario en el que se desató la dramática serie de suicidios de los chicos.