"El deporte no es una guerra, no es una revancha, es solo un partido", expresaron los veteranos, quienes además llamaron a mantener viva la memoria de los 649 argentinos caídos en el conflicto de 1982 sin promover mensajes de odio o xenofobia.
Más allá del presente futbolístico, Argentina e Inglaterra protagonizan uno de los cruces más emblemáticos de la historia de los Mundiales.
Desde el histórico enfrentamiento de 1966, pasando por la inolvidable tarde de Diego Maradona en México 1986 con la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo", hasta los cruces de Francia 1998 y Corea-Japón 2002, cada capítulo alimentó una rivalidad que permanece intacta.
Sin embargo, el contexto actual es diferente. Con varios futbolistas argentinos convertidos en figuras de la Premier League y muy valorados por los clubes ingleses, la relación entre ambos países en el plano futbolístico evolucionó notablemente durante los últimos años, aunque cada enfrentamiento mundialista siga despertando una expectativa especial.
En la previa del encuentro, Lionel Scaloni intentó quitar dramatismo al partido al asegurar que se trata simplemente de un encuentro de fútbol. Sin embargo, puertas afuera del seleccionado nadie desconoce el peso histórico que tiene enfrentar nuevamente a Inglaterra en una instancia decisiva de una Copa del Mundo.
Desde lo deportivo, Argentina llega con algunas dudas en su funcionamiento, aunque volvió a demostrar su capacidad para competir en momentos de máxima exigencia. El cuerpo técnico trabaja especialmente en algunos ajustes en la mitad de la cancha para afrontar a un rival que también llega en un gran momento.
Un operativo especial por la expectativa mundial
La importancia del partido también motivó un amplio operativo de seguridad en Estados Unidos. Autoridades estadounidenses y argentinas coordinaron un dispositivo especial para prevenir incidentes entre simpatizantes de ambos países tanto en los alrededores del estadio como en distintos puntos donde se espera una importante concentración de hinchas.
Los controles se reforzarán antes, durante y después del encuentro, con especial atención en las zonas de acceso al estadio y en los espacios públicos donde puedan coincidir ambas parcialidades.
La conversación también se trasladó a las redes sociales
La expectativa por la semifinal quedó reflejada en las redes sociales. En los últimos días crecieron de manera exponencial las menciones al duelo frente a Inglaterra, mientras que las referencias a la causa Malvinas también aumentaron significativamente.
Sin embargo, gran parte de esas conversaciones estuvieron vinculadas al recuerdo, la memoria y el significado histórico del enfrentamiento, más que a mensajes de confrontación. Al mismo tiempo, el análisis de las publicaciones mostró un clima de nerviosismo entre los hinchas argentinos, donde predominan la expectativa y la cautela por encima de la confianza absoluta en una victoria.
Con todo ese contexto, la Selección argentina intentará escribir un nuevo capítulo de una de las rivalidades más emblemáticas del fútbol mundial. Esta vez, con un objetivo claro: vencer a Inglaterra y meterse en una nueva final del Mundial.