Los resultados mostraron una tendencia clara: quienes presentaban niveles más elevados de homocisteína también registraban menores concentraciones de ácido fólico y vitamina B12. Además, los hombres con valores altos de este marcador sanguíneo reportaron mayores niveles de agotamiento físico, mientras que en las mujeres se observó una asociación con una disminución de la motivación.
Según explicó Kanouchi, tradicionalmente la homocisteína se relaciona con enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo y riesgo de fracturas. Sin embargo, los hallazgos sugieren que también podría estar vinculada a síntomas cotidianos como el cansancio persistente y la pérdida de energía.
Los investigadores destacaron que evitar deficiencias de vitamina B12 y ácido fólico podría contribuir a mantener niveles saludables de homocisteína. Para ello recomendaron sostener una alimentación equilibrada que incluya alimentos ricos en estos nutrientes, como carnes, pescados, huevos, lácteos, vegetales de hoja verde, legumbres y cereales fortificados.
Si bien los científicos aclararon que se necesitan más estudios para profundizar la relación observada, los resultados abren una nueva línea de investigación sobre cómo la nutrición puede influir en el bienestar físico y mental de las personas.