La etapa final se desarrolló en la torre superior del rascacielos, donde los desplomes exigieron un esfuerzo físico extremo. Desde allí avanzó hasta la aguja que corona el edificio, rematada por una pequeña esfera metálica suspendida sobre el vacío.
Cientos de personas se reunieron en los alrededores del Taipei 101 para seguir la escalada, que inicialmente había sido postergada del viernes al sábado por las condiciones climáticas. Tras completar el ascenso, Honnold bajó y se reencontró con su esposa, Sanni McCandless.
Embed - Alex Honnold hace historia al escalar el Taipei 101 sin cuerdas ni arnés
En declaraciones posteriores, el escalador afirmó que "el tiempo es finito" y alentó a aprovecharlo "de la mejor manera". También admitió que sintió nervios al inicio, pero que se fue relajando a medida que avanzaba la subida.
Honnold alcanzó fama mundial en 2017 tras escalar en solitario y sin cuerdas "El Capitán", ubicado en el Parque Nacional Yosemite de California, una hazaña retratada en el documental "Free Solo", ganador de su terna en los Premios Oscar de ese año. Con el ascenso al Taipei 101, sumó un nuevo hito a una trayectoria marcada por desafíos extremos en la escalada mundial.