Por qué la primavera no siempre comienza el 21
La fecha del inicio de las estaciones puede variar de un año a otro porque el período que tarda la Tierra en completar el ciclo estacional no coincide exactamente con la duración del calendario gregoriano.
El año trópico dura aproximadamente 365,2422 días, mientras que el año calendario tiene 365 días —con un día adicional en los años bisiestos—. Esta diferencia hace que los equinoccios y solsticios no ocurran siempre en la misma fecha.
De acuerdo con la explicación del SHN, recién después de un ciclo de 400 años las estaciones vuelven a comenzar aproximadamente en los mismos días del calendario.
Qué es el equinoccio de primavera
La palabra equinoccio proviene del latín y hace referencia a una “noche igual”. Se trata del momento del año en el que los rayos solares inciden perpendicularmente sobre el Ecuador.
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Durante este fenómeno, el Sol se ubica sobre la línea ecuatorial y los hemisferios reciben una cantidad similar de iluminación. De allí surge la tradicional explicación de que el día y la noche tienen una duración prácticamente equivalente.
Los equinoccios ocurren dos veces al año. El de marzo marca el comienzo del otoño en Argentina, mientras que el de septiembre da paso a la primavera. A partir del equinoccio de septiembre, los días comienzan progresivamente a extenderse y las noches a acortarse en el hemisferio sur.
Por eso, aunque el Día de la Primavera se festeje el 21 de septiembre, en 2026 habrá que esperar hasta las 21:05 del martes 22 para el comienzo astronómico de la estación.