Los polinucleótidos, o PDRN, se han consolidado como el ingrediente estrella de la bio-regeneración. Se trata de derivados del ADN del salmón (altamente compatible con el humano), estos fragmentos de moléculas no solo hidratan, sino que envían señales a las células para que aceleren su propia reparación. Son ideales para pieles que presentan micro-inflamación post-solar, ya que estimulan la producción de colágeno desde el interior, restaurando la elasticidad perdida por el fotoenvejecimiento.
Por otro lado, en otoño debemos usar productos con bio-ceramidas, las ayudan a fortalecer la barrera protectora de la piel, y la misma recupera su capacidad para retener humedad y se vuelve inmune a la irritación causada por el frío otoñal.
También se aconseja incorporar en la rutina de skincare productos con NAD+, una coenzima presente en todas nuestras células vivas, fundamental para la reparación del ADN. Con el paso del tiempo y la agresión del sol, sus niveles disminuyen, dejando a la piel sin energía para defenderse. Incluir NAD+ en la rutina de otoño actúa como un "cargador de batería" celular, mejorando la resiliencia de la piel y otorgándole una luminosidad que parece nacer desde adentro.
El rostro debe limpiarse todos los días, al menos dos veces.
En conclusión, este otoño la clave hidratar la piel al máximo y usar productos de buena calidad y con ingredientes que reparen todo el daño causado por el sol durante el verano. La belleza de esta temporada comienza por una piel fuerte y resiliente.
FUENTE: Diario Uno