A diferencia de la profunda renovación visual, la parte técnica permanece intacta. El Citroën Ami conserva su configuración original: un motor de 8,2 CV, velocidad máxima de 45 km/h, batería de 6 kW, autonomía homologada de 75 kilómetros y un peso total de 471 kilos.
En Europa, el Ami puede conducirse desde los 15 años con licencia AM y tiene un precio de partida de 8.390 euros. Sin embargo, la versión desarrollada por Caselani eleva considerablemente ese valor. El paquete completo de transformación alcanza los 17.120 euros y también puede adquirirse por partes para quienes ya poseen el vehículo.
La personalización incluye nueve colores para la carrocería y tres opciones para la tapicería. Además, se ofrecen accesorios individuales, como el kit exterior de carrocería por 7.420 euros o los denominados “amortiguadores de confort”, valuados en 2.000 euros.
Todos los componentes cuentan con licencia oficial de Citroën y mantienen la garantía de fábrica, en una propuesta que combina movilidad eléctrica con una fuerte dosis de nostalgia para los amantes de uno de los autos más emblemáticos de la historia.