Si te apurás y subís el fuego, el arroz se cocina por fuera y queda duro por dentro, pero si lo dejás 10 minutos más de la cuenta, se convierte en arroz con leche para untar en tostadas. El punto justo es cuando el arroz está tierno pero todavía conserva su forma, y el líquido está espeso pero aún fluido. Servilo tibio con canela espolvoreada, o frío de la heladera con una ralladura de limón encima. ¡Manos a la obra!
Ingredientes (4 porciones generosas)
- 1 taza de arroz para risotto o arroz redondo
- 1 litro de leche entera
- 1 taza de azúcar (200 gramos)
- 1 rama de canela
- 1 cáscara de limón (solo la parte amarilla, sin la parte blanca amarga)
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Canela en polvo para espolvorear
Paso a paso de la receta
- En una olla grande, poné la leche con la rama de canela, la cáscara de limón y la pizca de sal. Llevá a fuego medio hasta que rompa hervor. Apagá el fuego, tapá la olla y dejá infusionar 10 minutos. Esto le da al líquido base el aroma que define al arroz con leche.
- Colá la leche para retirar la canela y la cáscara de limón, pero guardalas: las volvés a meter después. Volvé la leche infusionada a la olla y llevá a fuego medio-bajo. Agregá el arroz seco, sin lavar. Mezclá una vez y dejá que empiece a burbujear suavemente.
- Mantené el fuego bajo, lo suficiente para que hierva muy suavemente. Cociná destapado, revolviendo cada 5 minutos con una cuchara de madera para que no se pegue al fondo. El arroz va a ir absorbiendo la leche poco a poco. A los 20 minutos, el arroz debe estar casi cocido pero todavía con un puntito duro en el centro.
- Incorporá el azúcar y la esencia de vainilla. Mezclá bien. El azúcar va a hacer que el líquido se vuelva más fluido de golpe: no te asustes, es normal. Seguí cocinando a fuego bajo, revolviendo cada 3-4 minutos, por otros 10-15 minutos hasta que el arroz esté completamente tierno y la mezcla tenga la consistencia de una crema espesa. Si se seca demasiado antes de que el arroz esté listo, agregá un chorrito de leche tibia.
- Apagá el fuego, volvé a meter la rama de canela y tapá la olla. Dejá reposar 15 minutos. El arroz sigue absorbiendo líquido y espesando en reposo: si lo servís de inmediato, va a quedar líquido; si esperás, queda cremoso.
- Sacá la canela, serví en bowls o copas, y espolvoreá generosamente con canela en polvo por encima. Comé tibio si querés confort, o llevá a la heladera y serví frío si preferís algo refrescante. Dura 3 días tapado en la heladera, aunque rara vez sobrevive a la noche. ¡Y listo!