En agosto el hombre y la madrastra de Milton habían estado en Buenos Aires por un embarazo complicado. Regresaron a La Pampa el mismo fin de semana de la tragedia y con un bebé recién nacido en brazos. "Ese sábado, cuando llegamos, Milton me cargaba. Porque él era de Boca y yo de River. Jugamos, nos abrazamos y me dijo que no lo dejara más. Estaba contento. Era cariñoso. Cuando me cargaban mucho, porque todos son de Boca, él me decía que se iba a hacer de River para no dejarme solo", precisó.El hombre reconoció que su hijo quizá nunca superó la violación que sufrió en la escuela hogar de Algarrobo del Aguila donde junto a su hermana estuvo un tiempo internado. Al parecer, allí fue abusado sexualmente por dos compañeros mayores. En tanto, la directora de la escuela hogar N°129 y maestra de cuarto grado del nene, declaró que Milton era muy alegre y que no parecía tener problemas psicológicos.A pesar de los bajones que el nene tenía de vez en cuando, nunca dejó de asistir a las fiestas escolares. Siempre alegre y afectuoso, le gustaba vestirse de gaucho, con alpargatas y bombacha de campo. Aún así, ese abuso parecía un karma porque fue el desencadenante de burlas por parte de los demás compañeros del colegio. La denuncia por abuso quedó en manos de la fiscal Alejandra Moyano, pero nadie sabe qué pasó con la misma.Ahora, la misma fiscal es quien investiga su triste muerte caratulada como "presunto suicidio". Desde el Juzgado de la Familia y el Menor, confesaron: "Lo que le pasó a este nene, es lo que le pasa a muchos niños alejados de la capital. No lo ayudaron quienes tenían que hacerlo ni hubo justicia para él".