La clave de este nuevo cuarto intermedio -similar al que se votó el pasado 28 de junio- es que los clubes de la B Nacional no creen en la palabra de los dirigentes de Primera División que pregonan este nuevo certamen.Su intención es que la promesa, tanto económica como de representatividad, sea documentada y avalada por la Inspección General de Justicia (IGJ).En este contexto de discusiones álgidas, los clubes de la B Nacional "vaciaron" la Asamblea -sólo hubo dos representantes- y trabaron la votación de la Súper Liga.En los números, el Gobierno anunció que aportará 2.500 millones de pesos por los derechos televisivos de la próxima temporada, aunque eso está condicionado al nacimiento de la Súper Liga.Según el ofrecimiento que hacen desde la Primera División, el 80 por ciento quedará para los clubes de la "elite", y al Nacional B iría el 12,5 por ciento.El reclamo que expresaron antes de entrar a la reunión las instituciones de la Segunda División va entre 1,6 y 1,7 millones de pesos por mes para cada club del Nacional B, algo así como el 14 al 15 por ciento del total para la categoría.El resto quedará en manos de la AFA para distribuir entre las tres categorías menores (B Metro, la C y la D) y las Ligas del Interior. (NA)