Según el relato, la víctima estaba con un grupo de amigos en la casa de un amigo. En un momento de la noche el propietario de la vivienda se va y ella se queda durmiendo en una habitación. Horas después, otras dos personas ingresan a la casa y aprovechando el estado de somnolencia de la víctima la atacan.
Los acusados fueron encontrados culpables del delito de abuso simple.