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Una foto de Ischigualasto, entre las mejores de un certamen internacional

La fotografía fue realizada por el fotógrafo argentino Gonzalo Santile, quien logró capturar la Vía Láctea sobre el imponente paisaje del Valle de la Luna, en San Juan. La imagen fue publicada en Capture the Atlas.

Una impactante imagen del Parque Provincial Ischigualasto fue seleccionada entre las 25 mejores del mundo en el reconocido certamen Milky Way Photographer of the Year 2026, organizado por Capture the Atlas.

La fotografía fue realizada por el astrofotógrafo argentino Gonzalo Santile, quien logró capturar la Vía Láctea sobre el imponente paisaje del Valle de la Luna, en San Juan. Su trabajo fue seleccionado junto a imágenes tomadas en destinos icónicos como Namibia, Islandia y Australia, y suele formar parte de publicaciones difundidas por medios internacionales de gran prestigio como BBC, Forbes y National Geographic.

La toma se destaca por su alto nivel técnico y su cuidada composición, en la que el cielo nocturno estrellado se fusiona con el paisaje desértico del parque. Para lograrla, el fotógrafo utilizó técnicas avanzadas de astrofotografía, como rastreadores estelares y procesos de edición que permiten resaltar la Vía Láctea en todo su esplendor.

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Este reconocimiento vuelve a posicionar a San Juan como un destino clave para el astroturismo y el turismo geológico, mostrando al mundo uno de los cielos más limpios y fascinantes del planeta.

En la página oficial del certamen, Santile compartió su experiencia al momento de capturar la imagen. “Esta fotografía captura el primer arco completo de la Vía Láctea tomado en este lugar, un sitio de excepcional importancia científica y cultural. Reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es el único lugar donde puede observarse la secuencia completa del Período Triásico, conservando fósiles clave de los primeros dinosaurios”, explicó.

El fotógrafo también destacó la exigencia del entorno: “Mientras fotografiaba en la zona conocida como Cancha de Bochas, sentí una responsabilidad sin precedentes. Guiado por expertos locales, cada movimiento debía ser deliberado para evitar dañar este entorno irreemplazable”.

Finalmente, reflexionó sobre el significado de la imagen: “No se trató solo de capturar una fotografía, sino de conectar con el pasado profundo de nuestro planeta. Lugares como este nos recuerdan que, además de apreciarlos, también compartimos la responsabilidad de preservarlos”.