Un radiador, una fábrica y una bici: tres casos que terminaron en el penal
Tres hechos delictivos en distintos puntos de la provincia, tres imputados y tres condenas resueltas en cuestión de días. La Justicia sanjuanina aplicó el juicio abreviado y cerró los casos sin demoras.
Entre el 21 y el 23 de marzo, ocurrieron tres hechos delictivos en barrios distintos de la provincia, con protagonistas distintos y circunstancias distintas. Sin embargo, los casos tienen algo en común: terminaron con una condena dictada en tiempo récord, gracias a un mecanismo judicial llamado juicio abreviado.
El domingo 22 de marzo, a las 15:40, vecinos del barrio alertaron que un hombre intentaba sustraer el radiador de una camioneta estacionada en un garage de calle Pedro de Valdivia al 1314. El propietario lo descubrió en el momento justo: el sujeto, identificado como Rodrigo Néstor Nievas, había ingresado a la propiedad sin autorización aprovechando que la vivienda no tenía cierre perimetral, y estaba por llevarse la pieza, que se encontraba accesible dentro del vehículo sin ningún tipo de seguridad.
Al verse descubierto, Nievas arrojó el radiador y salió corriendo. El dueño lo persiguió y lo atrapó a unos 50 metros del lugar, antes de que llegara la Policía a detenerlo.
El fiscal Fernando Bonomo, con la asistencia de la doctora Lucía Escudero, encuadró el hecho como violación de domicilio y tentativa de hurto en concurso real. Por juicio abreviado, Nievas recibió una condena de un mes de prisión efectiva. Pero al chequear sus antecedentes, el panorama cambió: con la unificación de condenas anteriores, la pena quedó en tres años y un mes de prisión efectiva, con declaración de reincidencia. No saldrá en libertad.
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El ladrón que trepó al techo de una fábrica de lácteos
La noche del 21 de marzo, a las 23:18, efectivos policiales respondieron un llamado desde la fábrica Ricogurt, sobre calle Mendoza entre calles 10 y 11, en Pocito. Al llegar, vieron a un hombre descolgándose del techo del establecimiento. Intentó correr, pero lo atraparon a pocos metros.
Era David José Miketek. En su mochila llevaba un cortafierros y una barreta de hierro: las herramientas del oficio. El propietario de la fábrica ingresó junto al personal policial y confirmó que no faltaba nada del interior, pero encontró una cámara de seguridad con los cables cortados deliberadamente. La reconstrucción del hecho indicó que Miketek había escalado el portón perimetral, cruzado el patio y trepado hasta el techo para inutilizar la cámara antes de intentar consumar el robo.
El fiscal Francisco Micheltorena, con la colaboración de la doctora Liliam Mari, llevó el caso a juicio abreviado. La condena fue de cuatro meses de prisión efectiva. Al igual que en el caso anterior, se declaró la reincidencia, lo que refleja que Miketek ya tenía antecedentes penales previos.
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La bicicleta, la reja de dos metros y el vecino que no aflojó
La madrugada del 23 de marzo, cerca de la 1:00, Dante Chávez escuchó ruidos mientras estaba en la casa de su novia, Caren Cerezo, en el Barrio Costanera 2 de Chimbas. Salió al patio y vio algo que no esperaba: un hombre, identificado como Montaña, estaba pasando una bicicleta todo terreno negra, marca Rander, por encima de una reja perimetral de 2,10 metros de altura, y se la entregaba a un cómplice que esperaba en la vereda.
Chávez no dudó. Gritó, corrió y atrapó a Montaña dentro del predio. El cómplice escapó dejando la bicicleta abandonada en la vereda. La familia llamó al 911 y efectivos del Comando Norte llegaron minutos después para asegurar la detención.
La fiscal Virginia Branca, alertada por el ayudante fiscal Mariano Teja, ordenó iniciar el procedimiento especial de flagrancia. El delito fue caratulado como hurto agravado por escalamiento. La condena, resuelta por juicio abreviado, fue de ocho meses de prisión condicional, con prohibición de acercarse al domicilio a menos de 200 metros y de tener cualquier tipo de contacto con la víctima.