Sin fondos nacionales, San Juan proyecta más de 3.300 viviendas para 2026
Ante el retiro del financiamiento nacional, el IPV financiará con recursos provinciales obras en curso, nuevos barrios, préstamos individuales y evalúa retomar los sorteos para ordenar la demanda habitacional.
La política habitacional será uno de los ejes centrales de la obra pública provincial en 2026. En un contexto marcado por la eliminación de los aportes nacionales para la construcción de viviendas, el Gobierno de San Juan decidió avanzar con fondos propios para sostener y ampliar el acceso a la casa propia a través del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV).
Según la planificación oficial, la Provincia prevé culminar unas 1.550 viviendas actualmente en ejecución y poner en marcha otras 1.800 nuevas, con vistas a su entrega durante 2027. A esto se suma la continuidad de los préstamos individuales del IPV, destinados a familias que poseen terreno propio, con una proyección de 300 nuevas construcciones financiadas, además de las que ya están en curso.
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En total, el IPV contará en 2026 con una inversión proyectada de $134.091.610.000, provenientes de distintas fuentes de financiamiento, concentradas mayormente en proyectos directos de construcción de viviendas.
De cara al próximo año, el IPV evalúa retomar la modalidad de sorteos de viviendas, una herramienta que, según la experiencia reciente, permitió avanzar en la actualización del padrón de inscriptos.
La directora del organismo, Elina Peralta, explicó que el registro actual cuenta con cerca de 100.000 inscripciones, aunque aclaró que ese número no refleja la demanda real. Durante los sorteos realizados en 2025, se detectaron numerosas inconsistencias: cambios de domicilio no informados, ingresos por encima de los topes permitidos y propiedades no declaradas.
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“Muchas inscripciones ya no representan una necesidad real”, señaló la funcionaria. Por ese motivo, el IPV continuará durante 2026 con un proceso de depuración gradual y caso por caso, que incluye operativos territoriales en distintos departamentos para actualizar datos, verificar documentación y asesorar a las familias interesadas en acceder a una vivienda social.
Recupero de viviendas y entregas pendientes
Otro de los ejes que seguirá sumando unidades al sistema es el recupero de viviendas. Se trata de casas deshabitadas o en situación irregular que, tras un proceso administrativo extenso, pueden reincorporarse al circuito de adjudicación. Según Peralta, esta estrategia permitió incluir viviendas recuperadas en los sorteos del año pasado y continuará en 2026.
En paralelo, el organismo trabaja para completar las entregas pendientes de 210 viviendas ya finalizadas, ubicadas en Rawson, Ullum, Jáchal e Iglesia, en barrios como Valle Grande Norte, Sierra de las Invernadas, Los Trigales y Cuesta del Viento. “Estamos trabajando contrarreloj para cumplir con el compromiso asumido con las familias”, aseguró la titular del IPV.
La meta para 2026
El objetivo preliminar del organismo es entregar alrededor de 1.500 viviendas durante 2026, cifra que podría ajustarse según el ritmo de avance de las obras. La distribución se realizará en función de la demanda real por departamento y bajo un criterio de equilibrio territorial.
“Vamos a trabajar en función de la demanda real”, remarcó Peralta, al tiempo que confirmó que 2026 será un año de alta actividad, con obras nuevas, proyectos en ejecución y otros próximos a finalizar.