El caso está siendo investigado como lesiones culposas, aunque todavía no existe una definición que permita establecer si la detonación fue efectivamente accidental. Esa circunstancia deberá surgir de las pericias y del resto de las medidas incorporadas al expediente.
Qué pasó dentro de la comisaría
Según la información reunida hasta ahora, Jofré y Albarracín habían llegado juntos a la dependencia luego de cumplir un requerimiento. Una vez dentro de la comisaría, el efectivo tomó su arma reglamentaria, una Bersa TPR9, y se produjo una detonación que terminó impactando en la espalda de la agente.
Jofré se encontraba trabajando como escribiente y llevaba alrededor de tres años en la fuerza.
Después del disparo fue asistida y trasladada para recibir atención médica. La preocupación inicial estuvo marcada especialmente por su embarazo, aunque la información médica conocida posteriormente indicó que tanto la mujer como el bebé se encontraban estables.
La investigación, sin embargo, todavía busca responder una pregunta central: qué estaba haciendo exactamente Albarracín con su pistola y bajo qué circunstancias se produjo el disparo dentro de la dependencia.
Tras el episodio se realizó una inspección ocular en la Comisaría 34ª y se secuestró el arma involucrada. También fue secuestrado el teléfono celular de Albarracín y se tomaron muestras para determinar la posible presencia de residuos de disparo.
En las medidas intervino personal de Criminalística, la Brigada de Delitos Especiales y el D8, que trabajan para reconstruir la secuencia y determinar las circunstancias concretas de la detonación.
Por ahora, la hipótesis de un disparo accidental forma parte de las líneas investigativas, pero la Justicia todavía no estableció de manera definitiva cómo ocurrió.
La familia cuestiona lo ocurrido después del disparo
Mientras la causa intenta reconstruir lo sucedido dentro de la comisaría, la familia de Jofré también puso el foco en lo que ocurrió después. Carla, hermana de la agente, contó que permaneció junto a sus familiares acompañándola durante una jornada marcada por la incertidumbre.
Según su relato, después de varias horas en el Hospital Rawson, la familia recibió la indicación de trasladarla al CIMYN para continuar con la atención. Al llegar al sanatorio, siempre de acuerdo con lo manifestado por su hermana, surgieron dificultades relacionadas con la intervención de la ART, situación que habría demorado el proceso de atención.
La familia también cuestionó la falta de información oficial directa durante buena parte de la jornada y aseguró que recibió versiones contradictorias sobre el estado de Jofré. Uno de los momentos más delicados se produjo cuando circuló incluso una información falsa sobre la muerte de la agente, algo que provocó una fuerte conmoción entre sus familiares.
Por eso, el reclamo no se limita a conocer qué ocurrió con el arma. La familia también pide que se esclarezca cómo fue el procedimiento de atención y traslado de una trabajadora que resultó herida mientras estaba cumpliendo funciones.
La causa ahora espera las pericias
Mientras Mariana Sol Jofré continúa internada y su familia permanece pendiente de su evolución y la de su bebé, Albarracín sigue detenido. La investigación deberá avanzar ahora con el análisis del arma, las muestras tomadas, los registros y el resto de las medidas ordenadas para establecer cómo se produjo la detonación.
Por el momento, no hay una definición judicial que determine que el disparo haya sido accidental o intencional. Esa conclusión dependerá de los resultados de las pericias y de la reconstrucción del episodio.
La causa, entonces, tiene todavía varias preguntas abiertas: qué ocurrió exactamente dentro de la comisaría, por qué se produjo el disparo y si hubo alguna negligencia en la manipulación del arma. A la vez, la familia reclama respuestas sobre la atención que recibió Jofré después de resultar herida.