Respecto al discurso en el balcón, dijo: “Sus primeras palabras deseándonos la paz, marcan lo que está en su corazón y en su preocupación. Este deseo de la paz, que es fruto de la pascua, y que él quiere que sea un trabajo promoviendo al diálogo, al encuentro, tendiendo puentes, y me parece que esta será una de sus principales preocupaciones a nivel global, en el vínculo con la sociedad y hacia lo interno de la vida de la Iglesia, invitarnos a seguir caminando juntos, lo que el Papa Francisco había marcado como rumbo de la iglesia Sinodal, para lograr la mayor participación de todos”.
“Él estaba muy conmovido, se le notaban las lágrimas y también estaba en una situación muy linda porque este primer encuentro con toda la gente era algo que la gente misma esperaba y fue una explosión de alegría. Y su mención al Papa Francisco fue con mucho cariño porque él era muy cercano al Papa. Se conocieron cuando Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires y Prevost era el Padre General de los Agustinos y vino de visita. Este fue un encuentro que se fue profundizando y que Francisco lo eligió para ir a Roma después a ser Prefecto del Dicasterio para los Obispos, uno de los Dicasterios más sensibles en la Curia romana, después de haber sido varios años obispo de Perú, por eso habla tan bien el español”, detalló.
Y agregó: “Después de la muerte de Francisco, mucha gente nos decía “estamos en una situación de orfandad, es como si hubiéramos perdido a nuestro papá y necesitamos quien nos cuide, quien nos oriente”, así que contar con un nuevo Papa nos ayuda a volver a experimentar esta cercanía de Jesús que cuida de nosotros y que nos acompaña a través de un nuevo Papa”.
Tras ser consultado sobre los motivos por lo que fue elegido el Papa, el arzobispo contó: “Tiene más que ver su trayectoria que su origen, porque en Estados Unidos, donde nació, estuvo poco tiempo, hizo sus estudios eclesiásticos, pero luego fue enviado a Roma como joven sacerdote para continuar sus estudios y luego formó parte de otras comunidades de los padres agustinos. Últimamente había estado en Perú en la diócesis en la que el Papa lo había designado y luego lo llevó al Vaticano. Esto fue un signo de cariño, de aprecio del Papa hacia su persona”.
“Yo espero que él nos siga orientando e iluminando en la fe, que nos aliente a dar testimonio de la vida de Jesús, a ser misioneros, él es un hombre con una impronta misionera en su vida. Esto que Francisco expresaba como Iglesia en salida, él ha estado siempre en salida y cuando terminó su tiempo como Padre General de la orden de San Agustín, pidió volver a una comunidad misionera en el Perú y volver a estar entre los pobres, entre los más sencillos. También como obispo se dedicó a una misión permanente en su diócesis. Espero que desde tanta riqueza que él ha tenido pueda también alentarnos a nosotros en ese camino”, reflexionó.
“En los próximos días, él tendrá que poner fecha para asumir formalmente. Y a partir de allí él irá confirmando o cambiando a sus colaboradores más cercanos en la curia vaticana. Por un lado, tendrá que designar a otro obispo en el cargo que él tenía hasta ser elegido Papa y después verá de los otros colaboradores cercanos con quiénes continúa y con quienes plantea algún cambio”, detalló.
En su mensaje a los fieles sanjuaninos, aseveró: “Confiemos, porque Dios nunca nos abandona y tampoco en esta oportunidad. Es un hombre bueno, de buen corazón, intelectualmente brillante y que ha tenido una experiencia misionera muy intensa durante su vida, lo cual hace que podamos experimentar esta cercanía también con nosotros”, finalizó.