Lo que vino después fue una secuencia calculada. Los estafadores la persuadieron de instalar TeamViewer, una aplicación de control remoto, en su teléfono. Una vez instalada, los delincuentes tuvieron acceso total al dispositivo: claves bancarias, datos personales y cuentas.
Desde ahí realizaron transferencias sucesivas hacia una billetera virtual sin que la mujer pudiera impedirlo. Cuando intentó cortar el contacto y bloqueó los números, comenzaron las amenazas. Para ese momento, los estafadores ya habían sacado préstamos a su nombre en plataformas de crédito por casi 1.500.000 pesos adicionales.
El patrón que se repite
Este caso no es aislado. En los últimos meses, la UFI de Ciberdelitos y Estafas acumuló una serie de denuncias que muestran la misma arquitectura delictiva operando en distintos puntos de la provincia.
Hace apenas cinco días, un comerciante de Albardón identificado como L. Sarmiento, de 51 años, denunció una doble estafa que le costó 26 millones de pesos en total. Primero cayó en una falsa plataforma de inversiones de YPF y transfirió 21 millones entre enero y fines de abril, cuando notó que no veía ganancias ni el dinero depositado.
En su desesperación buscó asesoramiento legal en Facebook y encontró un supuesto bufete de abogados que le confirmó que había sido estafado y le prometió recuperar el dinero. Le cobraron 5 millones de pesos por el servicio. Luego desaparecieron. El caso es investigado por el fiscal Pablo Martín y el ayudante fiscal Franco Rodríguez, de la UFI Delitos Informáticos.
Días antes, Eduardo Vivares, de 53 años, domiciliado en Caucete, perdió 9 millones de pesos tras ser incorporado a un grupo de WhatsApp llamado "Academia de Vandguard Group", donde le prometían ganancias atractivas mediante operaciones de inversión. Transfirió el dinero y fue bloqueado de inmediato. La causa quedó en manos de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas.
En Ullum, un hombre de apellido Chambi siguió un camino similar: un conocido lo agregó a un grupo de WhatsApp donde circulaba el enlace de una plataforma de inversiones en bonos y acciones. Realizó dos transferencias, una de 4 millones y otra de 6.900.000 pesos. Cuando intentó volver a ingresar a la plataforma, ya estaba bloqueado. Perdió casi 11 millones en total.
Y los antecedentes de 2025 muestran que la modalidad ya venía activa: en julio, una persona perdió cerca de 8 millones de pesos tras caer en una publicación falsa de Facebook sobre acciones de YPF. En septiembre, una operatoria prácticamente idéntica se cobró otra víctima con una pérdida similar.
Qué dice la Justicia
El fiscal Eduardo Gallastegui, titular de la UFI de Ciberdelitos y Estafas, confirmó que la investigación está concentrada en rastrear el destino del dinero. Ya se ordenaron bloqueos de cuentas y se requirieron informes a distintos bancos para reconstruir el recorrido de las transferencias. "Se están analizando las transferencias efectuadas por las víctimas para reconstruir el camino del dinero", explicó el fiscal a este medio.
Gallastegui también fue directo con la advertencia a la comunidad. Señaló que este tipo de ofertas deben encender una alarma inmediata porque ninguna empresa real opera de esa manera. "Hay que dudar de cualquier tipo de promoción que sea irrazonable, que no tenga lógica.
No va a haber una empresa a nivel nacional, sea YPF u otra, que por ser jubilado o por determinada edad otorgue descuentos del 70% u 80%", afirmó. Y agregó: "Son pautas que nos tienen que generar una alerta sobre la imposibilidad de esa situación".
Las víctimas, en su mayoría adultos mayores y comerciantes, comparten un perfil: personas que buscan una alternativa de ahorro o inversión y son captadas a través de anuncios pagos en redes sociales. Una vez dentro del esquema, la confianza se construye de manera gradual hasta que el daño ya está hecho.
La Justicia reiteró el llamado a no confiar en ofertas que circulan por redes sociales, no instalar aplicaciones sugeridas por desconocidos, no entregar claves bancarias bajo ningún concepto y denunciar de inmediato ante cualquier intento de fraude.