Bajo la dirección técnica del ingeniero agrónomo Alejandro Acosta, y con la participación activa de los productores jachalleros Ramón Villafañe y Pablo Varas, se implementó un riguroso protocolo que incluyó ensayos adaptativos en distintas zonas del departamento para identificar la respuesta fenotípica óptima de las variedades cultivadas.
Las 8 hectáreas destinadas a la producción fueron manejadas con precisión quirúrgica: optimización de sistemas de riego, nutrición vegetal con fertilizantes específicos para la etapa de floración, control estricto de agentes polinizadores y un seguimiento técnico intensivo que permitió superar las auditorías fitosanitarias exigidas para obtener la certificación internacional, respaldada por SENASA. Todo quedó documentado, garantizando la trazabilidad desde el campo jachallero hasta el puerto de destino.
La sinergia entre el conocimiento técnico-productivo de las familias productoras locales y el acompañamiento gubernamental resultó clave. El Estado aportó asesoramiento técnico e inteligencia comercial en materia de comercio internacional, demostrando que Jáchal no solo puede producir materia prima, sino también tecnología biológica con valor agregado exportable.
Fuentes cercanas al proceso indicaron que, si la empresa compradora queda satisfecha con la calidad de la producción enviada, esta experiencia piloto servirá de base para un ambicioso plan que sumaría a más productores locales en futuras temporadas. El Gobierno de San Juan ya anticipó su respaldo con financiamiento de capital de trabajo e inversiones en bienes de capital, con el objetivo de potenciar este incipiente embrión de desarrollo económico que acaba de dar sus primeros frutos.