Mientras que a nivel nacional la sala de 3 años sigue siendo el principal desafío pendiente —con apenas un 58% de asistencia promedio—, San Juan registró el mayor incremento de todo el país en esta sala, logrando un crecimiento récord de 49 puntos porcentuales en su tasa neta de escolarización entre 2016 y 2025. Con este avance, la provincia superó a distritos como La Pampa (+48 pp), Córdoba (+39 pp) y San Luis (+35 pp).
El éxito sanjuanino no se explica únicamente por la reducción de la cantidad de niños, sino también por una activa expansión de la oferta estatal. Durante el período analizado, la provincia formó parte del grupo de jurisdicciones que aumentaron la cantidad de secciones (salas) del nivel inicial para dar respuesta a la demanda.
Esta realidad se complementa con el excelente panorama de la sala de 4 años, donde San Juan ya se ubica en el lote de las provincias líderes a nivel nacional, con niveles de cobertura superiores al 90%, compartiendo el podio con La Pampa, San Luis, Córdoba y Chubut. En tanto, la sala de 5 años ya se encuentra prácticamente universalizada en todo el territorio local con el 99% de inserción.
Los desafíos de cara a 2027: del acceso a la calidad
Pese a que las proyecciones indican que la infraestructura disponible en San Juan alcanzará para ofrecer vacantes a la totalidad de la población objetivo el año próximo, los autores del informe advierten que el desafío ya no pasa por el espacio físico, sino por la planificación y la calidad.
"Garantizar el derecho a la educación es mucho más que asegurar el acceso a una vacante: es priorizar que las experiencias que niños y niñas reciben en las escuelas infantiles sean enriquecedoras", señalan los especialistas en el documento.
Para las autoridades educativas, los esfuerzos de los próximos años deberán centrarse en convocar a las familias que aún quedan fuera del sistema, optimizar la distribución territorial de las salas para que coincidan con los hogares de los niños, mejorar las condiciones edilicias y fortalecer la formación docente continua en los diseños curriculares específicos para la primera infancia.