Todo comenzó en 2024, cuando se advirtió la desaparición de 150 equipos informáticos que habían sido comprados en 2023 con fondos públicos para el sistema de emergencias CISEM 911. Vanetti, extesorero de la Policía, aseguró desconocer su paradero y denunció la situación. Sin embargo, la propia institución lo acusó de peculado.
La causa escaló rápidamente y derivó en un juicio abreviado. Vanetti aceptó la condena y pasó un año detenido, algo que hoy vuelve a estar en el centro del debate, dado que los equipos finalmente aparecieron.
Tras la denuncia de Vanetti, el entonces jefe de Policía Luis Martínez también fue denunciado y quedó bajo la lupa por presunto mal manejo de fondos públicos. Por su parte, Gustavo Sánchez, quien asumió como secretario de Seguridad en 2023 con la llegada del gobernador Marcelo Orrego, pidió formalmente que la Justicia investigara el tema a fondo.
Con la aparición de las computadoras, la defensa de Vanetti podría exigir una revisión del juicio que lo condenó. El escándalo no solo deja en evidencia fallas en los controles internos, sino que también genera cuestionamientos profundos sobre el uso de recursos públicos y la transparencia en las instituciones de seguridad de la provincia.