Pringles detalló que el procedimiento se activa a partir de la información que ingresa al 911. “Hay llamados que se descartan rápido porque no tienen coherencia, pero hay otros que activan el procedimiento completo”, explicó. Durante la última Fiesta Nacional del Sol no se registraron alertas de este tipo, aunque la UFI Genérica estuvo presente las cuatro noches. “Estuvimos en la sala de monitoreo con un equipo completo desde las 21 hasta la madrugada”, señaló.
El operativo incluye una verificación previa del sector principal antes del ingreso del público. “Se rastrilla el área de espectáculos y después se mantiene observación permanente del resto del predio”, añadió. No se realizan requisas masivas, pero ante una alerta el trabajo se desarrolla por zonas delimitadas.
La fiscal valoró el desempeño de las fuerzas de seguridad en la última edición de la fiesta provincial. “Tuvieron dotaciones completas y actuaron de forma impecable en cada situación”, sostuvo. El despliegue incorporó bomberos, policías jurisdiccionales y personal sanitario atento a lesiones y contraventores.
Pringles aclaró que este protocolo es exclusivo para eventos multitudinarios. En hospitales o edificios públicos continúa vigente el sistema tradicional, donde la evacuación inmediata es la primera respuesta. “Son contextos distintos y requieren abordajes distintos”, explicó.
En relación con la activación del operativo, la fiscal indicó que la coordinación es automática y depende del número de asistentes. “Cuando un espectáculo supera el número establecido debemos estar ahí para garantizar una respuesta rápida y unificada”, concluyó.