La autopsia no pudo determinar cómo murió la jubilada
Aunque el caso comenzó como una investigación por el saqueo de la vivienda, el foco judicial continúa puesto en determinar si Álvarez murió por causas naturales o si fue víctima de un delito. El informe preliminar no detectó lesiones externas evidentes compatibles con una agresión, pero tampoco permitió descartar un homicidio. Además, se mencionó la presencia de una neumonía bilateral y signos que podrían ser compatibles con una asfixia por sofocación, aunque aclararon que esos hallazgos no son concluyentes.
Por ese motivo, la causa quedó a la espera de los estudios anatomopatológicos e histopatológicos, considerados la prueba clave para determinar si la mujer falleció por causas naturales o si existió una intervención violenta que cambie por completo el rumbo de la investigación.
Cámaras, allanamientos y objetos recuperados
Según expuso la Fiscalía, la investigación permitió reconstruir que entre el 23 y el 27 de julio distintas personas ingresaron en reiteradas oportunidades a la vivienda y retiraron muebles, electrodomésticos y otros objetos de valor.
Las cámaras de seguridad privadas fueron determinantes para identificar a los sospechosos. En las imágenes se observa cómo varias personas sacaban pertenencias del domicilio mientras la propietaria permanecía fallecida en el interior de la casa.
El caso salió a la luz cuando un vecino advirtió que dos hombres intentaban llevarse una heladera en un carrito. Uno logró escapar, mientras que Gabriel Pozo Ale fue retenido hasta la llegada de la Policía.
Cuando los efectivos ingresaron al inmueble encontraron el cuerpo de la jubilada tendido junto a la cama y comprobaron que faltaban numerosos bienes, entre ellos una cocina, una garrafa, un televisor, una mesa, sillas, ropa de cama y otros efectos personales.
Durante los allanamientos realizados en las últimas horas se recuperó parte de esos elementos y también se secuestró ropa que coincidiría con la utilizada por los sospechosos registrados en las cámaras.
Dos prófugos y una investigación que sigue abierta
Pese a las cuatro detenciones, la causa está lejos de cerrarse. La Fiscalía confirmó que todavía hay al menos dos sospechosos identificados que permanecen prófugos, por lo que continúan los allanamientos y las tareas para localizarlos.
Además, restan recuperar otros objetos robados y aguardar el resultado definitivo de los estudios forenses, una prueba que podría modificar la calificación del expediente si se confirma que la muerte de la jubilada no fue natural.
Como parte de los fundamentos para mantener detenidos a los imputados, el Ministerio Público también expuso que varios de ellos cuentan con antecedentes condenatorios por delitos contra la propiedad, situación que fue considerada por el juez al momento de dictar la prisión preventiva.