Según consta en la investigación, la adolescente luego fue entrevistada por el personal de la institución y ratificó entre lágrimas lo que había escrito. A partir de esa situación se activaron los protocolos correspondientes y el 24 de agosto se formalizó la denuncia que dio inicio a la causa penal.
Con la investigación en marcha, las actuaciones se concentraron en varios integrantes del entorno familiar que habían sido mencionados inicialmente por la adolescente.
Una de las principales medidas de prueba se realizó el 9 de junio, cuando la joven declaró mediante Cámara Gesell, en carácter de anticipo jurisdiccional de prueba.
De acuerdo con las conclusiones incorporadas al expediente, los profesionales que participaron de la entrevista consideraron que presentó un relato coherente y sin contradicciones, referido a situaciones que habría vivido desde los 7 años.
La declaración permitió avanzar sobre las responsabilidades individuales y delimitar la investigación respecto de dos familiares. Uno de ellos ya fue condenado la semana pasada mediante un juicio abreviado, luego de aceptar su responsabilidad por los hechos que se le atribuyeron.
El segundo acusado deberá ser investigado por la Justicia de Menores
La situación del otro acusado tuvo un giro durante la audiencia de formalización prevista para este lunes.
Se trata de M.A.Q., de 25 años, quien afrontaba acusaciones por dos hechos diferentes. Sin embargo, durante la audiencia la fiscalía planteó un dato determinante para definir qué tribunal debía intervenir.
Según la acusación, uno de los episodios habría ocurrido cuando la víctima tenía 7 años y el acusado tenía 17. Es decir, al momento de ese hecho, el ahora imputado todavía era menor de edad.
Por esa razón, las fiscales solicitaron que las actuaciones fueran unificadas y remitidas al fuero de Menores, al considerar que parte de los hechos investigados corresponde al período en el que el acusado no había alcanzado la mayoría de edad penal.
El planteo fue analizado por el juez de Garantías interviniente, quien finalmente declaró la incompetencia de la Justicia penal ordinaria y dispuso que el expediente sea remitido al Juzgado de Menores de turno.
Ahora será ese fuero el que deberá determinar cómo continúa la investigación y qué responsabilidad le corresponde al acusado por los hechos que se le atribuyen.
El expediente continúa abierto y las medidas incorporadas hasta el momento —entre ellas la declaración de la adolescente en Cámara Gesell— serán parte de la valoración judicial para definir los próximos pasos de la causa.