Como resultado de los procedimientos, fueron detenidas cuatro personas mayores de edad, quienes quedaron a disposición de la Justicia mientras se determina el grado de participación de cada una en el hecho.
Uno de los principales objetivos de la investigación es establecer si alguna de las armas secuestradas fue utilizada durante la balacera contra la vivienda ubicada sobre calle Río Negro, donde además los agresores intentaron iniciar un incendio con una bomba molotov.
Para ello, los peritos de Criminalística ya comenzaron los estudios balísticos sobre las armas y municiones secuestradas. Los resultados serán determinantes para confirmar si coinciden con las vainas servidas y demás evidencias recolectadas en la escena del ataque.
Además, la Fiscalía analiza la participación de otras personas que habrían intervenido en el episodio, por lo que no se descartan nuevas detenciones a medida que avance la causa.
Una represalia que sigue bajo investigación
El ataque ocurrió pocas horas después de que el remisero Alejandro Ismael Rodríguez Marcoleta fuera baleado mientras trabajaba en Chimbas. La principal hipótesis sostiene que la balacera contra la vivienda fue una represalia dirigida a familiares de los acusados por ese ataque, en el marco de un conflicto entre dos grupos enfrentados.
En la causa por el remisero baleado ya fueron formalizados Carlos Maximiliano Páez y Azarías Aarón Páez, mientras que Thiago Páez continúa prófugo y sobre él pesa un pedido de captura.
Ahora, la UFI Genérica busca determinar si existe una vinculación directa entre los detenidos en los allanamientos y los imputados por el ataque al chofer, además de reconstruir con precisión la secuencia de hechos que derivó en esta escalada de violencia en Villa El Salvador.