La Fiscalía sostiene que la conductora atravesó la intersección de Mendoza y Calle 10 cuando la señal lumínica ya no habilitaba el paso y terminó embistiendo la motocicleta en la que circulaba Tantén.
La defensa, en cambio, afirma que Kolker comenzó a cruzar con luz verde y que el semáforo cambió cuando ya había avanzado sobre la calzada.
Uno de los puntos centrales del juicio será reconstruir la secuencia exacta del siniestro. Según la acusación, las imágenes de las cámaras del CISEM permiten observar que el automóvil avanzó con la luz amarilla y que el semáforo pasó a rojo instantes antes del impacto.
Para el fiscal Grassi, esa maniobra no exime a la conductora de verificar que podía completar el cruce de manera segura.
La defensa cuestionó esa interpretación. Mut Russo sostuvo que su representada inició el cruce con luz verde y quedó en medio de la intersección cuando la señal cambió a amarillo. También puso en discusión la duración de ese intervalo y planteó que el motociclista habría llegado al cruce con el semáforo en rojo.
El primer testimonio fue el de un efectivo policial de apellido Salgado, integrante de la Unidad Operativa Pocito Este. El uniformado llegó al lugar en motocicleta después de recibir una denuncia vinculada con las picadas ilegales y presenció el momento del impacto.
Sin embargo, aclaró que no podía determinar quién tenía la prioridad de paso. Desde su posición observaba un semáforo que estaba en rojo para ellos, una circunstancia que deberá analizarse junto con el resto de la prueba para establecer qué señal regía para cada vehículo en el momento del choque.
La propia conducta de Tantén forma parte de la estrategia defensiva. Según expuso Mut Russo al inicio del debate, el joven circulaba a alta velocidad, sin casco y en una motocicleta sin patente, mientras participaba de una carrera clandestina. La abogada sostuvo que habría cruzado cuando el semáforo llevaba aproximadamente 32 segundos en rojo y afirmó que su defendida también sufrió lesiones por el impacto.
La Fiscalía no desconoce esas circunstancias, pero considera que no son suficientes para descartar una eventual responsabilidad de Kolker. Grassi adelantó que solicitará tres años de prisión condicional y cinco años de inhabilitación para conducir, con la conducta del motociclista como un atenuante.
La diferencia entre ambas posturas será determinante: mientras la acusación busca probar que la conductora incurrió en una conducta imprudente que contribuyó a la muerte, la defensa intentará demostrar que el resultado fue consecuencia de la exposición voluntaria al peligro por parte de la víctima y que corresponde absolverla.
El caso ya tuvo una resolución judicial respecto de Ezequiel Ariel Garay, el motociclista que acompañaba a Tantén y que se fugó después del episodio. Garay fue condenado mediante un juicio abreviado a un año de prisión condicional y dos años de inhabilitación para conducir.
Ahora, el proceso contra Kolker busca establecer si también tuvo responsabilidad penal en el choque fatal.
La decisión dependerá de la prueba que se incorpore durante el debate, especialmente de la reconstrucción del siniestro, las imágenes de las cámaras y las circunstancias en las que cada vehículo ingresó a la intersección.