La jornada se abrió con la declaración de la víctima, Armando Vázquez, de 45 años. El hombre relató que aquella noche había participado de un asado con amigos y, al advertir su estado de ebriedad, decidió estacionar su auto al costado de calle Nacional para descansar y evitar un accidente.
Según su relato, fue despertado por los policías, quienes lo golpearon, lo tiraron al suelo y lo patearon. Luego, lo subieron por la fuerza al patrullero y continuaron con la agresión en el interior del móvil. “Ya te voy a dar que te hagas el malito, ya te voy a dar que no te quieras subir al móvil”, aseguró que le dijeron mientras lo atacaban.
El médico legista constató que las lesiones sufridas por Vázquez demandaron entre 20 y 25 días de recuperación. Antes de ser liberado, otros efectivos le advirtieron que “se lavara porque estaba arruinado” y, según dijo, uno de los agresores incluso le pidió disculpas, reconociendo que “se le había pasado la mano”.
En su declaración, el denunciante agregó que tiempo después se cruzó con el agente Durán en una cancha de fútbol, ocasión en la que lo habría amenazado: “Ya te voy a dar cuando denuncies”.
Durán y Riveros enfrentan cargos que prevén penas de 1 a 5 años de prisión. En tanto, Pantano podría recibir una condena mayor, ya que su imputación incluye hasta tres delitos que, combinados, podrían llevarla a una pena de hasta 12 años de cárcel.
La oficial fue incorporada a la causa tras detectarse contradicciones en su testimonio. Inicialmente declaró como testigo y aseguró que estaba presente en el patrullero durante el procedimiento. Sin embargo, otros testimonios la desmintieron y la Justicia determinó que había encubierto a sus compañeros.
Se espera que durante la semana declaren alrededor de diez testigos, entre ellos otros policías y vecinos, aunque el testimonio central es el de la propia víctima. El juicio, según fuentes judiciales, podría extenderse hasta el viernes, cuando se definan las responsabilidades penales de los tres efectivos de la Comisaría 20ª de Angaco.