En uno de los domicilios allanados, efectivos de la Brigada Central secuestraron prendas de vestir que serían las utilizadas durante los asaltos. También encontraron pulseras, anillos, mallas de relojes y un exhibidor que ya comenzó a ser reconocido por las víctimas de la joyería.
Parte de esos elementos estaba enterrada dentro de una mochila, en el fondo de una propiedad.
Los investigadores también pusieron el foco sobre el teléfono celular de Miranda. Allí encontraron chats que habría mantenido con su pareja, el menor de 15 años, y que estarían relacionados con los hechos investigados.
Por estos elementos, la Fiscalía de Delitos contra la Propiedad sostiene que la joven podría contar con información relevante sobre lo ocurrido. Sin embargo, Miranda quedó en libertad mientras continúa la investigación.
Uno de los expedientes corresponde al violento robo cometido en la vivienda de una de las propietarias de Jugos Bonanno. Según la investigación, los delincuentes se llevaron un botín compuesto por US$25.000 y alrededor de $3 millones, además de otros elementos.
La pesquisa permitió recuperar hasta el momento US$7.600 y aproximadamente $13,5 millones, recuperados en distintos procedimientos vinculados al caso, además de un vehículo que habría sido utilizado por los autores para llegar y escapar del domicilio.
Los registros de las cámaras de seguridad fueron fundamentales para reconstruir los movimientos de los sospechosos. Según la investigación, tres personas participaron del asalto y al menos dos serían mayores de edad.
El segundo expediente está relacionado con el robo cometido en la joyería M&G, ubicada en la peatonal de San Juan. Los delincuentes ingresaron al local y en pocos minutos escaparon con alrededor de 150 relojes y otros objetos de valor, con un perjuicio estimado por la propietaria en unos $30 millones.
Hasta el momento, los investigadores recuperaron aproximadamente el 15% del botín. Entre los elementos secuestrados hay joyas, partes de relojes y un exhibidor que ya comenzó a ser reconocido por las víctimas.
Además, durante los procedimientos se secuestraron $1.450.000 en la vivienda de la madre del menor y una motocicleta que habría sido utilizada para trasladarse hasta la joyería.
En este caso, los investigadores también sostienen que habría participado al menos un adulto, por lo que la pesquisa continúa para determinar quiénes integraban el grupo y localizar a los sospechosos que todavía permanecen prófugos.
Nueve meses para avanzar con la investigación
Durante la audiencia realizada este martes en Tribunales, Miranda fue informada de la imputación por encubrimiento. La Justicia fijó un plazo de nueve meses para la investigación penal. La joven permanecerá en libertad durante ese período, mientras la Fiscalía profundiza el análisis de los teléfonos, las cámaras de seguridad y los elementos secuestrados en los allanamientos.
La investigación busca ahora establecer el grado de participación de cada uno de los involucrados, recuperar el resto del dinero y los objetos robados y dar con los adultos que todavía son buscados por ambos hechos.