La defensa sostiene otra versión: afirma que no existía convivencia, sino una relación de noviazgo con visitas esporádicas. El caso salió a la luz después de que la joven fuera internada por una crisis emocional. En ese contexto, reveló lo ocurrido a su padre, quien impulsó la denuncia.
Los abogados defensores Claudio Vera y Alejandra Iragorre negaron los hechos y solicitaron la excarcelación. Argumentaron que el imputado no tiene antecedentes, cuenta con arraigo en Caucete —donde reside con su madre— y que no entorpeció la investigación durante estos meses.
Como alternativas, propusieron medidas menos gravosas como prohibición de acercamiento, presentaciones periódicas en sede policial o prisión domiciliaria.
Sin embargo, la ayudante fiscal Agustina Cerdera, de la UFI ANIVI, sostuvo que persisten riesgos procesales, entre ellos la posibilidad de interferencia en la investigación y peligro de fuga. Además, remarcó que en caso de condena la pena sería de cumplimiento efectivo.
Finalmente, la magistrada avaló el planteo fiscal y dispuso que el acusado continúe detenido por dos meses más mientras avanza la investigación. El caso generó fuerte repercusión en Caucete, tanto por la gravedad de la acusación como por el perfil público del imputado.