Tras la alerta, la directora del colegio se comunicó con la Policía de Misiones y los Bomberos, que acudieron de inmediato al sitio. Sin embargo, al arribar, los equipos de emergencia constataron que el incendio ya se encontraba completamente desarrollado, lo que imposibilitó cualquier intento de control efectivo o rescate de materiales.
Las pericias realizadas posteriormente por especialistas de la División Criminalística y los Bomberos de la Unidad Regional XII determinaron que el foco ígneo fue intencional. A partir de ese hallazgo, se inició una investigación que incluyó la recolección de testimonios entre los habitantes del área.
En ese contexto, surgieron indicios que apuntaron a un adolescente de 13 años, quien habría sido visto dentro del predio poco antes de que comenzara el incendio. Con esos elementos, las autoridades lograron identificarlo y ponerlo a disposición de la Justicia.
El caso quedó en manos del Juzgado Correccional y de Menores de Eldorado, que notificó a los padres del menor y avanzó con las actuaciones correspondientes. Además, intervino la Dirección de Niñez y Adolescencia, que seguirá de cerca la evolución del proceso judicial. Mientras tanto, la comunidad educativa enfrenta el desafío de reconstruir no solo el edificio, sino también el entramado social que giraba en torno a la escuela.