Cómo ocurrió la agresión
El episodio ocurrió el 28 de agosto de 2025, cuando Víctor Alejandro Manzur, quien tenía un pedido de captura de la UFI CAVIG, debía ser trasladado para ser examinado por un médico legista.
Según la investigación, el detenido inicialmente opuso resistencia y fue reducido por varios efectivos. Una vez controlada la situación, fue esposado con las manos hacia atrás y retirado del calabozo. Fue en ese momento, cuando ya no tenía posibilidad de defenderse ni de ejercer resistencia, que Álvarez le propinó un golpe de puño en el rostro. Para la Fiscalía, esa agresión resultó completamente injustificada y configuró el delito de apremios ilegales, ya que la víctima se encontraba legalmente bajo custodia policial.
Las cámaras fueron la prueba clave
La investigación avanzó gracias a las imágenes captadas por las cámaras de seguridad instaladas en el interior de la dependencia policial, que registraron el momento exacto de la agresión. A ese material se sumó el informe del médico legista, que constató lesiones compatibles con el golpe, y los testimonios de otros efectivos que presenciaron el episodio.
Durante toda la investigación, Álvarez optó por no declarar. Recién en la audiencia de este jueves reconoció el hecho, aceptó su responsabilidad y prestó conformidad con el acuerdo de juicio abreviado.
Con la sentencia ya dictada, el exagente quedó condenado por violencia institucional, mientras que la inhabilitación le impedirá ejercer funciones públicas durante los próximos dos años.