Al recordar especialmente a Videla, con quien compartió décadas de servicio, la emoción le impidió continuar durante algunos segundos. "Fue mi compañero de equipo durante muchos años. Trabajamos espalda con espalda y hoy tener que despedirlo de esta manera es muy doloroso", alcanzó a decir antes de quebrarse.
El operativo que nunca olvidarán
El jefe policial relató que la prioridad fue llegar cuanto antes al lugar donde había desaparecido la aeronave. En un primer momento, explicó, la esperanza era encontrar sobrevivientes. "Teníamos la esperanza de rescatar a nuestros compañeros con vida... y lamentablemente no fue así."
Según detalló, el operativo movilizó a más de 80 personas entre efectivos policiales, Bomberos, integrantes del GERAS, Policía Rural, Criminalística, Salud Pública, guardaparques, baqueanos y personal que llegó desde La Rioja para colaborar.
Sin embargo, solo unos 40 rescatistas pudieron ingresar hasta el lugar del accidente debido a la complejidad del terreno. El comisario explicó que los vehículos solo podían avanzar una parte del recorrido y que luego fue necesario caminar durante varias horas hasta llegar al sitio donde se encontraba el helicóptero.
"Salimos alrededor de las cinco de la mañana para aprovechar la luz del día y poder realizar las pericias y comenzar el trabajo de recuperación", relató. Durante la noche anterior, agregó, se decidió preservar toda la escena del accidente para que Criminalística y los especialistas pudieran trabajar sin alterar ninguna evidencia.
La extracción de los cuerpos
Álvarez también explicó que una vez concluidas las primeras tareas periciales fue posible acelerar la recuperación de las víctimas gracias al apoyo de otra aeronave perteneciente a la misma empresa propietaria del helicóptero siniestrado.
Ese helicóptero realizó cuatro vuelos para retirar los cuerpos desde la zona del impacto hasta un sector seguro, desde donde posteriormente fueron trasladados por tierra hacia la ciudad de San Juan. El jefe policial destacó que esa asistencia permitió reducir considerablemente los tiempos en una geografía donde el acceso terrestre demandaba varias horas de caminata.
Un homenaje que quedó grabado
Otro de los momentos que más conmovió a Álvarez fue el recibimiento que tuvo el convoy durante el regreso hacia la Capital. Contó que en distintas localidades, especialmente en Niquivil, vecinos, docentes y alumnos salieron espontáneamente a la vera del camino para despedir el paso de los vehículos con aplausos.
"Ver a la gente saludando mientras pasaban nuestros compañeros fue algo que nos llegó al corazón." También recordó que las cuatro víctimas pertenecientes a la fuerza acumulaban más de tres décadas de servicio y que todos habían participado durante años en operativos de emergencia en distintos puntos de la provincia. "Perdieron la vida trabajando, capacitándose para seguir protegiendo a los sanjuaninos. Eso es algo que jamás vamos a olvidar", concluyó.