La defensa, por su parte, sostuvo una postura diferente respecto de los hechos y cuestionó la acusación. Tras conocerse la sentencia, Leveque confirmó que recurrirá la decisión ante la instancia correspondiente.
De esta manera, aunque Ibarra fue declarado culpable, todavía resta atravesar la etapa de revisión que se abrirá a partir de la impugnación anunciada por su defensa.
Cómo comenzó el vínculo
Durante el debate se reconstruyó el vínculo entre Ibarra y la joven. Según la investigación, ambos habían comenzado a comunicarse a través de TikTok y posteriormente se produjo un encuentro presencial.
La acusación fiscal sostuvo que el hombre se habría aprovechado de la situación de vulnerabilidad de la joven y que posteriormente la habría llevado hasta el Hotel Brescia, en Capital, donde habría ocurrido el abuso sexual.
Uno de los aspectos analizados durante el juicio fue precisamente cuánto conocía Ibarra sobre las condiciones de salud de la joven. El acusado aseguró que desconocía que tenía retraso madurativo, epilepsia y escoliosis y que recién habría tomado conocimiento de esa situación cuando la madre se lo manifestó, después de su llegada a San Juan.
La reconstrucción del caso también estableció que Ibarra había llegado a la provincia desde Mendoza a comienzos de abril de 2025. El encuentro había sorprendido a la familia de la joven, luego de que su madre les comunicara que tenía una relación y que su pareja viajaría para conocerlos.
Durante las jornadas de juicio se incorporaron distintos elementos reunidos durante la investigación. Entre ellos estuvo la entrevista videograbada de la joven, utilizada para evitar que tuviera que volver a atravesar el relato de lo ocurrido frente al acusado.
También declararon profesionales que intervinieron en el caso, entre ellos un médico ginecólogo, psicólogos, psiquiatras y una médica legista. A ellos se sumaron los testimonios de la madre, dos hermanas y el padrastro de la joven.
Esos elementos fueron analizados por los magistrados antes de emitir el veredicto que, finalmente, declaró a Ibarra culpable.
Ocho años y una defensa que ya anunció la apelación
Ibarra había sido detenido en Mendoza en agosto de 2025, provincia donde residía y trabajaba como albañil, después de que avanzara la denuncia en su contra. Desde entonces permaneció privado de su libertad.
Ahora deberá cumplir una pena de ocho años de prisión, aunque la sentencia será revisada a partir de la impugnación que anticipó su defensora.
El fallo marca el cierre de esta primera etapa judicial, pero no necesariamente el final del expediente: la defensa buscará revertir la condena mientras que, según lo informado durante el proceso, Fiscalía no recurriría la pena impuesta por el tribunal.