El detenido fue identificado como Fernández Flores, de 28 años, domiciliado en el barrio La Estación, en Rawson.
Durante el procedimiento los policías secuestraron una jaula de aluminio para roedor, una lijadora orbital marca Bolt y una caladora de banco Black & Decker, elementos que habían sido sustraídos de la vivienda.
Minutos después llegó la propietaria del inmueble, una mujer de 40 años, quien constató el faltante y radicó la denuncia correspondiente.
La causa quedó caratulada como hurto agravado por escalamiento en grado de tentativa y tomó intervención la UFI Flagrancia, con actuación del ayudante fiscal Alejandro Díaz y autorización de la fiscal Virginia Branca.
El segundo episodio ocurrió en pleno centro sanjuanino y tuvo una secuencia tan violenta como insólita.
Todo comenzó cerca de las 10:20 en la intersección de avenida Ignacio de la Roza y calle Güemes, cuando una joven de 28 años realizaba maniobras para estacionar su vehículo en un box habilitado.
Según la investigación judicial, en ese momento apareció Aida Venerdini a bordo de un Peugeot blanco e intentó ingresar a la fuerza en el mismo lugar.
A pesar de que trabajadores del ECO le indicaron que el espacio le correspondía a la otra conductora, la mujer reaccionó agresivamente, comenzó a insultarla y terminó chocando intencionalmente la parte trasera de su auto contra el lateral del otro vehículo.
La situación escaló todavía más cuando Venerdini descendió del rodado y comenzó a patear la puerta del automóvil de la víctima. Luego, cuando la joven logró bajar, la atacó físicamente.
Comerciantes y trabajadores de la zona intervinieron para frenar la agresión, aunque la damnificada sufrió golpes en las piernas, la muñeca y el cuero cabelludo. Cuando llegó la Policía, la mujer intentó escapar argumentando que debía asistir a su hijo por una urgencia médica. Sin embargo, ignoró la voz de alto y huyó en su vehículo.
Finalmente fue interceptada a pocas cuadras, sobre calle Rivadavia entre Caseros y Güemes, donde incluso agredió al personal policial y provocó la caída del casco de uno de los efectivos antes de ser reducida.
La causa fue investigada por la fiscal Yanina Galante junto a los ayudantes fiscales Lucía Escudero y Alejandro Solera.
La Justicia resolvió otorgarle la suspensión del juicio a prueba por el plazo de un año. Para evitar el juicio oral, Venerdini deberá pagar una reparación económica de 300 mil pesos a favor de la víctima, cumplir 60 horas de trabajos comunitarios, asistir obligatoriamente a un taller de vínculos saludables y mantener prohibición absoluta de acercamiento hacia la joven agredida.